martes, 16 de agosto de 2011

Quién sabe, Alicia...(V)

“Así que ha retornado” – dijo él sin inmutarse – “Era de esperarse…”.
“Y no está sola. Ha venido con alguien más. Por lo poco que he visto se han refugiado quién sabe dónde, y supongo que están preparando el arsenal. Debemos tener cuidado con el muchacho. Es nuevo y propenso a ser muy creativo…” – dijo Carta roja.
“Lo sé. Aunque ella me preocupa más. Espero que la encontremos pronto; no en vano hemos creado este mundo de esta manera. Nadie mueve mi mundo sin mi consentimiento.”
“Ha venido a buscarme. Lo sé. Lo siento. Querrá alguna explicación. Va a recibir mucho más que eso. Carta Roja! Prepara a los soldados y una taza de té. Manda a la taza a investigar y a los soldados a tomar cartas en el asunto. O al revés. Pero quiero información pronto. Y desenpolva mi sombrero que hace frío y tengo varias ideas que no quiero que se escapen para esta noche.”
Carta roja se retiró del salón tan pronto como llegó y mientras se alejaba del pasillo un hada lo siguió en silencio.

viernes, 5 de agosto de 2011

Quién sabe, Alicia...(IV)

“Bienvenidos…” -se materializó un gato gordo-  “Alicia, querida Alicia después de tanto tiempo…”. Ella hizo un ademán de saludo y el gato respondió bajando la cabeza. Luego miró hacia mi lado y me dijo: “Hola pequeño…y tu nombre es…?”
“Soy Alonso. Mi nombre significa nobleza y preparación. Primo de Alicia desde muy niño…es un gusto.” Ellos rieron de manera bondadosa y me sentí bien alrededor de estos personajes medio raros. El gato nos dio de beber una taza de té y nos contó que era lo que nos esperaba pronto.
“Bien. Las cosas han cambiado mucho desde que te fuiste. Tal vez demasiado desde la muerte de la reina. Cuando la aniquilamos nunca pensamos un futuro tan oscuro. Pero la reina blanca sedució al sombrerero desde que te fuiste y él hace todo lo que ella le indica. Al no haber maldad en estas tierras, la necesidad de un balance obligo a la reina blanca en convertirse en su propia enemiga y para eso reclutó a nuestro mejor amigo que se dejó llevar por su encanto. Tratamos de contactarte antes de que fuera tarde pero parecías perdida…”
“Lo estaba” – contestó Alicia –“Y me imaginé algo como esto. Por eso me deprimía y terminé en un asilo mental…estaba muy frustrada y no podía salir…y ahora esto. No es justo. Cómo está él? Ha pasado tanto tiempo pero igual lo recuerdo perfectamente. También era mi amigo.” El gato y el conejo se miraron y el gato desapareció. El conejo se acercó a Alicia y le dijo: “Lo hemos perdido. Hace mucho tiempo. No parece reconocer nuestra amistad. Y nos busca siempre. Si nos encuentra…” Luego se asustó y me miró y nos dijo: “Por eso necesitamos su ayuda!” Ustedes son los únicos que pueden ayudarnos a desbalancear el balance porque mi reloj marca ya las 4! Estamos tarde! Estamos temprano! Corramos hacia todo! Refugio en otro lado! REFUG…”
Alicia abrazó al conejo y éste se calmó. “Todo va a estar bien” -dijo ella. “Tranquilo. Debemos trabajar juntos y eso es lo que haremos. Pero, ¿cómo podemos ubicarlo?”
El conejo dio un brinco y dijo: “Yo sé! Yo sé! Pero el camino es difícil porque está bien resguardado y se presentan las cosas más inverosímiles…pero te ayudaré igual. Es mi deber de conejo!”.
“Yo también!” –dije yo. Ella sonrió.
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En el cristal donde nos escondimos habían todo tipo de cosas. Cartas gigantes rotas, flechas, arcos, almohadas hechas de hojas de parra, pociones, relojes que cantaban la hora al revés, y casas de muñeca. De repente, de una de éstas salió una especie de hada que iluminaba el refugio mientras todos dormían…me miró y me dijo “Llévame contigo pero no le digas a nadie”. Yo me asusté. Inmediatamente fue volando donde dormía Alicia, la vió bien y luego regresó hacia mí. “No tengas miedo solo llévame contigo a la hora de marchar.” Yo no contesté nada pero me fui durmiendo y el hada se metió en un pequeño bolsillo de mi camisa y descansó su luz sobre mis sueños.


martes, 2 de agosto de 2011

Quién sabe, Alicia...(III)

“Aquí fue” – dijo ella. “Lo recuerdo bien.” El conejo olfateó el lugar y miró compulsivamente su reloj. “Así es.” Dijo él. “Aquí murió la reina”. Yo no entendía bien de quién hablaban pero me aferraba a la falda de Alicia.
“Debemos desenterrarla ahora.” Yo la miré petrificado y ella me decía que confíe. “Te explico lo que pasó paso a paso…Yo caí por un hueco hace muchos años y luego crecí un poco más y regresé para vivir otra aventura más…cuando regresé a nuestro mundo real pensaron que estaba loca y que no podía hilar palabras ni actos. Me metieron en un manicomio en donde sufrí lo impensable. Todo por que los demás no entendían qué me pasaba, se asustaron y me castigaron por 2 años. El abuelo, astuto, había escondido el libro y tú lo encontraste…pura coincidencia? No lo creo. Ahora debemos empezar por donde terminó mi última aventura…con la muerte de la reina que reinaba con tiranía en estas tierras hermosas….me ayudarás?
Dije que sí. Que le iba a decir?
Desenterramos un cuerpo con un vestido gracioso y pronto Alicia halló lo que buscaba. Un cetro. De pronto volvió el color a sus mejillas, ese color precioso que tanto me encantaba y hasta me regaló una sonrisa y un beso mágico en la frente y yo sonreí. El conejo nos dijo: “Pronto. Pronto. Escondámonos. Están cerca…”
Yo ya ni pregunté quién estaba cerca. Solamenter asumí que en algún momento Alicia me lo iba a decir todo, cuando en realidad podamos descansar. Por el momento a seguir corriendo.

Llegamos a un llano entre verde y rojo por el fuego que lo consumía. De pronto Alicia se puso muy triste y me indicó que revisara mis bolsillos en busca de algo inusual. Cuando así lo hice me di cuenta que tenía 3 frascos con brebajes de diferentes colores; uno azul, otro verde y otro rojo. Me dijo que los cuidará porque me ayudarían en el camino. Acto seguido ella se revisó los bolsillos y encontró un pequeño libro de adivinanzas, hilo y aguja y un papel con un dibujo raro. Los guardó como si supiera qué hacer con ellos y me dijo que no haga nada hasta que ella me indicase como actuar. El conejo halló un refugio y dijo: “Allí podremos descansar por el momento lejos de la Legión de los NoNatos y les podré contar que es lo que debemos hacer ahora. El gato nos espera con una de sus entretenidas historias y quién sabe, quiera ayudarnos otra vez.
Corrí maravillado por la atmósfera que se creaba arriba, debajo, al costado mío por cada paso como si mi mente pudiera estar creando estas cosas y empecé a disfrutar esto un poco la verdad. Llegamos al refugio que nos cobijaba como un cristal en donde puedes esconderte sin que te pase nada afuera y puedas descansar un poquito de todo el paisaje y el terror que sucedía afuera. El conejo vociferó “erba aroha” y el cristal abrió una compuerta. Al correr por el borde casi caigo pero Alicia cogió de mi brazo fuertemente y me hizo retomar el equilibrio.
En la puerta unos ojos y una sonrisa se dibujaron.

domingo, 24 de julio de 2011

Después de todo, Alicia...(II)

Terminamos de comer y mientras Alicia respondía las preguntas de los abuelos y les decía que estaba tomando todos sus medicamentos, yo estaba entretenido comiendo pan. De repente, vi que sus ojos buscaban mi mirada y entendí enseguida; hora de dormir. Se escuso rápidamente y me agarró de la mano para acompañarla asi que subimos al cuarto, nos pusimos pijama y me eche en mi cama. Ella en la suya. Sacó de debajo de la cama el libro que había pensado leer esa noche y mientras yo esperaba impaciente que empiece me miró y me dijo: “Ven a mi lado. Aquí. Quiero que veas lo mismo que yo mientras leo.” Así que me pasé a su cama.
Abrió el libro y me dio un beso en la frente. Luego me dijo que no tuviese miedo porque ella estaría siempre a mi lado. Entonces yo la miré con extrañeza y le dije “miedo de qué?” ..ella solo me miró y me repitió que no tuviese miedo. Pero eso me dio miedo.
Empezó a leer:
 “Érase una vez, o tal vez, dos veces, que las cosas que imaginaste se volvieron reales; tan reales que no supiste cuando parar y quisiste seguir jugando sabiendo que el final podía ser peligroso. En la boca del mundo entraste solo para salir momentáneamente a respirar un aire que ya no es completamente tuyo…comparte, comparte porque es más difícil el trecho ahora que conoces el laberinto de tu mente inestable…”
“Quiera que no, quiera que sí, el conejo y su bisturí, el gato que mira hacia ti…compañeros de historia en tu fresca memoria; nuevo viajero bajo mi sombrero!  presencia inocente en el ambiente; corazón fiel, valiente escudo que necesitarás para poder recorrer el camino de caos que espera que leas como nunca has leído; visita inesperada pero carta bien jugada! Comencemos el viaje sin llevar equipaje porque el regreso no es certero cuando caes por el agujero….”
De pronto nos vimos transportados a un mundo inimaginable, lleno de un aire siniestro (es como lo recuerdo, al fin) y tenebroso. “No tengas miedo” dijo ella – “recuerda que estás conmigo”…pero si yo recordaba que estábamos juntos leyendo…¡¿cómo terminamos aquí?!?
Las colinas parecían moverse solas en un vaivén sin ritmo ni compás; en el aire, volaban maquinarias en forma de zancudo botando un líquido verde y espumoso por donde pasaban aniquilando los árboles…”Por aquí!” dijo un …conejo?...”Por aquí! Deprisa!” Alicia me agarró de la mano y me llevó todo el camino corriendo como si hubiera estado en este horrible lugar antes. Yo no podía hablar mientras más paisajes macabros veía, solo sé que estaba muy asustado y miraba al cielo y luego al cielo para ver si es que no estaba soñando. Saltamos, corrimos y no paramos hasta llegar a un árbol inmenso de hojas secas llenas de gusanos…El conejo que estaba delante nuestro abrió el reloj, vociferó “ebra aroha” y el árbol abrió un agujero por el que caímos hasta una mesa acolchada pero llena de polvo. El conejo miró hacia donde estaba Alicia y le dijo “volviste nuevamente”. Ella sólo lo miró. “Trajiste a un amigo” volvió a decir el conejo. Rápidamente me olió y se presentó. “Mi nombre es Cagliostro el Conejo”. Yo respondí tímidamente un hola mientras me escondía detrás de la falda de mi querida Alicia. Ella me indicó que no tenga miedo que el conejo era uno de los nuestros. “De los nuestros?” – dije yo- “¿Qué es esto, en donde estamos, como llegamos, que pasa aquí?”.
“Todo a su tiempo” – dijo el conejo- “Todo a su tiempo….”.

lunes, 18 de julio de 2011

Después de todo, Alicia...(I)


Capitulo I:
Mis abuelos hablaban de un mundo del cual uno no quería regresar cuando era chico. Un mundo habitado por un gato que desaparecía; un espejo, una oruga que fumaba y una reina despiadada. Era un viejo libro claro. En la vieja casa de Londres, mientras me adormecía, soñaba con conocer algo parecido a las imágenes que me había creado. Un lugar de escape, un lugar real dentro de la imaginación fértil que solo los niños pueden tener. Los maderos que sostenían mi cama rota y vieja sonaban mucho en la noche y una melodía oscura se formaba cada vez que movía la cabeza de un lado a otro para acurrucarme. Mientras pasaba el tiempo en un reloj de pared yo cerraba los ojos despacio para poder transportarme…pero luego los abría para ver si aparecía algo que solo imaginaba..pero nada. Otra intento inútil en otra noche triste.
A las dos semanas llegó una carta de mi prima Alicia, que había sido internado varios meses atrás en un instituto mental. Nos decía que se encontraba muy bien y que nos vendría a visitar pronto ya que éramos la única familia que le quedaba. Yo me puse bastante contento porque mi prima era genial y siempre contaba las cosas mas maravillosas mientras paseábamos por el parque. Además era linda y siempre tenía una sonrisa para todo aquél que quisiera escuchar uno de sus cuentos. La expresión de mis abuelos al enterarse de esta noticia no fue de mi agrado; se les veía un poco impacientes y pensativos tal vez porque no la veíamos hace tanto tiempo, o tal vez porque siempre fue un alma inquieta y preguntaba absolutamente todo sobre todas las cosas para luego crear un porqué o una propia versión de la respuesta que había recibido.
Yo, por el contrario, feliz. Es cierto que era mucho mayor que yo (creo que tenía 15 años) mientras que yo solo tengo 8. Nunca tuve hermanos y a mis papis vi poco antes de que murieran en un accidente así que Alicia lo es todo para mí. Ella y los abuelos claro está. Pero ellos están viejitos y no salen a jugar mucho conmigo por no se que cosas del corazón.  Amigos no tengo porque siempre me miran muy raro en el colegio, tal vez por que leo mucho o porque soy chiquito de estatura y nunca quisieron darme un perrito asi que aprendí a sumergirme en aquellos libros con figuritas de animales y mi abuelita me construyó un perrito de papel con sus largas tijeras que duerme en mi cómoda al costado de mi yoyo y mi vaso de agua que por las noches suelo tomar. Mi pijamita de color rojo está muy gastado pero no lo boto porque me lo regaló mi mamá y papá antes del accidente y me lo pongo con mucho cuidado porque estoy creciendo un poquito.
El lunes por la mañana mi abuelo me dijo que Alicia llegaría y que me levante muy temprano para irla a recoger. Hoy he ido recogiendo nueces de árboles de la casa para que mi abuela haga un pastel de esos tan ricos y le corté un perrito de papel para regalárselo cuando llegue y lo ponga al costado de su cómoda como yo. Espero que no haya crecido tanto porque me gustaría que me saque al parque a jugar por lo menos un ratito. Me da miedo salir porque está lleno de niños más grandes que yo y no los conozco pero me da la impresión de que no van a querer jugar conmigo…además yo no tengo juguetes. Ojalá Alicia me pueda traer uno pero si no, no importa porque igual estoy feliz de que venga a quedarse a vivir con nosotros una temporada. Hay un par de libros que quiero que me lea con esas voces extrañas que ella puede hacer y espero que le gusten a ella también porque me costó mucho hacer que el abuelo los saque de la biblioteca de la casa porque estaban en los anaqueles más altos. Los dibujos son medios raros y no entiendo todo pero se que ella me va a poder explicar lo que dicen los personajes cuando me los lea….
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Hoy llegó Alicia…que demacrada está! Los ojos lo tenía tristes y perdidos, como si siempre estuviera pensando en quién sabe qué cosas y cuando me miró sonrió débilmente pero igual me tomó de la mano y eso me gustó mucho. Los abuelos la miraron poco y llevaron sus maletas al taxi que nos llevaría a casa. Una vez que llegamos nos sentamos a almorzar y mientras yo la miraba para ver si me contaba algo nuevo y fascinante, no pronunció palabra alguna y me sentí muy triste por verla así.
Mi habitación la compartiríamos porque no hay más espacio en la casa y cuando le regalé el perrito de papel solo dijo gracias y se echó rápidamente a descansar porque me dijo que el viaje había sido muy largo y que necesitaba dormir pero que no me vaya de su lado. Ni siquiera tuve tiempo de enseñarle el libro ese que quería que me leyera…bueno será para mañana y espero que me saque al parque un rato…
A la mañana siguiente, Alicia se levantó temprano y fue a despertarme; amaneció mejor con una gran sonrisa diciéndome que había dormido como nunca y que se sentía muy contenta por eso. Le pregunté si después de bañarme me podía llevar al parque y me dijo que sí, como no, que me apure. Yo salí corriendo hacia la ducha y me jaboné y me limpié; me puse la ropa que me regaló mi abuela en navidad del año pasado y estuve muy feliz. Salimos al parque a jugar y ni siquiera habíamos desayunado…ojalá se quede por siempre porque sin ella esta calle es muy aburrida…
Al regresar a casa le enseñé la biblioteca. Le fascinaba leer así que empezó a analizar los libros que el abuelo había adquirido a lo largo de los años…de repente su sonrisa se terminó de súbito. Agarró un libro viejo con la portada maltratada y muy seria me dijo: “Esta noche leamos este juntos”. Yo me quedé callado y un poco asustado pero no le dije nada porque confío siempre en ella. Llevamos el libro a la recámara y luego bajamos porque la abuela había hecho tarta de manzana para la cena.
(Fin de la primera parte)

miércoles, 13 de julio de 2011

A ellos!

Existió no hace mucho un mundo en donde todos soñaban con un futuro increible. De gente luchadora con fuerza y juventud que muchos envidian hoy, conquistadores de un mundo con computadoras de 1024kb y faxes de 17 minutos por hoja; de calculadoras con manija y carros sin cd´s o mp3. Que se debatían entre el sonido cuadrafónico o HI-fi para el tornamesa y que bailaban en fiestas con banda en vivo en vez de Dj´s. Gente que trabajaba y que saboreaba el triunfo de comprarse esos zapatos nuevos que todos en la oficina querían tener, que viajaban a Miami como todo un logro de vida, que les daban una moneda como propina a sus hijos para toda la semana, que leían desde “Caretas”, hasta “Oiga” y “Gente” (las mujeres “tv y novelas” por supuesto) y que caminaban por el jirón de la Unión sin más preocupación que la de llegar a tiempo al trabajo y poder salir a la hora de almuerzo a almorzar en los buenos restaurantes como el “Bolivar” o el restaurant del “Sheraton”.
Personas con ideales y buenos modales, con teléfonos de 5 números solamente, y que aún así podían cerrar los mejores tratos con proveedores y clientes en las horas adecuadas, gente que trabajaba de día en el trabajo y en la tarde compartía con la familia. Gente de Oeschle, Tía, Monterrey y tantas cosas más que no recuerdo…lo que si sé es que esa gente que nos crió, que puso el mejor futuro en nuestras manos para que nosotros sigamos corriendo con la antorcha y que no se apague, que nos entrenó para ser justos y solidarios quiere ver los frutos de su trabajo con un simple gesto en nuestra cara; el de la sonrisa, el agradecimiento infinito, el abrazo fuerte y la alegría sincera de saber que nosotros haremos y estamos haciendo lo mismo con nuestros hijos.
En una época un poco diferente, los ideales del ser humano deberían ser los mismos. Una mejor actuación, una mejor performance, un sueño que se materialice y una verdad pasada de generación en generación. Mientras el mundo se debate entre la guerra, la codicia, la desidia todavía existe gente que camina por la ciudad conversando de las buenas épocas que vivieron y que lo mejor está siempre por llegar y viven felices y comen bien y cuidan a su familia y crecen hasta cuando se jubilan porque la búsqueda de un mañana mejor no muere ni en ellos y mucho menos debería morir en la nueva guardia.
Aquí en este mundo del hoy y ahora todavía existen algunos de estos héroes que nos enseñan día a día a enmendar errores, a comunicarnos mejor, a ser mejores personas y a creer en el prójimo... 2 de ellos son mis papás. Y orgullosos estamos todos mis hermanos y yo de ellos.

martes, 5 de julio de 2011

Anoche...

Anoche cocinè para tì aunque ya te has ido. Y puse dos copas y dos platos y me reì de la nada mientras pasaba frìo porque todas las ventanas las deje abiertas, como te gustaba, aunque a mi me sigue dando asma. No importa, porque te contè de lo bien que me iba alquilando ese pequeño departamento y que el pròximo mes terminaba de comprar de todas maneras el mural que tanto querìas para exhibirlo cada vez que venga alguien.
El chocolate caliente lo dejè porque me insististe tanto, porque me hacìa gordo, porque no iba con mi imagen; y cambiè las sàbanas blancas por esas rojas que siempre tuvimos limpias guardándolas para aquella ocasión especial que nunca se diò. Ahora veo pasar las estaciones con mucha mas calma y me doy cuenta de que el tiempo es el inclemente en materias de soledad y añoranza y espero sentado en aquèl futòn que mandè retapizar al fin porque las manchas de pudìn de chocolate no salìan por nada recuerdas?
Todavìa me siento a leer un libro en inglès, pero mientras mas trato de concentrarme en sus líneas, mas te veo aparecer entre ellas y me imagino un mundo contigo (pero uno nuevo, el que tu querìas con tulipanes y esas cosas que en su momento no comprè); cuando bajo a la tienda a comprar el pan, Juliàn me ve con esa cara que hace que no quieras salir nunca de la cama, como dándote pena, como preguntándome por tì y si todavía no regresas, y voy y me encierro de nuevo en el depa sin terminar de pagar o comprar mantequilla.
Hoy tengo que tocar y son los mismos acordes que le dedico a la noche; como que no tengo mucho empuje porque…para què no? Y eso que tu no ibas siempre pero igual, era mucho mas intenso o trataba de lucirme màs cuando sabìa que estabas entre el público. No suena mal pero tampoco suena bien, y no tengo las mismas ganas de hacer una verdadera prueba de sonido porque la afinación del alma en estos momento no interesa.
Dicen que cuando el alma està desafinada, la mejor prueba de sonido hay que apuntarla directo al corazón, o algo asì…igual me parece muy huachafo estar pregonando palabras sin sentido, asì que prefiero callar cuando estoy viendo la tele sin verla o lavando algún plato de hace 8 dìas…la verdad todo sabe a lo mismo sin importar cuanto cueste asì que prefiero ahorrar (porque ahora si ahorro por si acaso decides volver y no tengamos alguna pelea de por què no tengo plata en los bolsillos) y siempre tener por lo menos 10 soles en la billetera para que puedas comprar esos cigarros que me matan los pulmones y tu periódico para hacer el crucigrama juntos. Recuerda siempre que enroque corto puede ser ¨00¨ dependiendo de cuantas letras en blanco tenga el crucigrama èse….
De vez en cuando me visita la familia (ya no llaman porque saben que si llaman les digo que estoy bien y no los voy a visitar nunca) asì que esos días me baño temprano y no tomo el café que me preparabas porque me recuerdan mucho a tus olores y besos para poder tratar de sonreir todo el tiempo que pasan por aquí…todos están bien y te mandan saludos aunque no me lo dicen.
Bueno me voy a acostar ahora, no te olvides de apagar la luz porfa porque que cara està no…? Pero espera a que me duerma para poder desear que mañana te levantes temprano conmigo ya?
Buenas noches y deja prendida la calefacción y la tele…..

Empatía.

Un nuevo inquilino llega a la vecindad y lo primero que hace es colgar su ropa en los tendederos que ha puesto y que dan a mi fachada. Cuand...