jueves, 21 de mayo de 2026

Empatía.

Un nuevo inquilino llega a la vecindad y lo primero que hace es colgar su ropa en los tendederos que ha puesto y que dan a mi fachada. Cuando le digo que, en realidad, la vista no es muy bonita ya que prefiero no levantarme y ver los calzones de su esposa o las medias de sus hijos me dice: "Hay que tener empatía estimado, yo podría quejarme del vecino del departmento 1 que ha decidido no poner cortinas en el departamento y se pasa el día planchando sus camisas en un bividí pequeño y apretado, y para colmo, con hueco pero, mire usté, tenemos que ser empáticos y vivir en buena vecindad. Le puedo decir a mi esposa que mueva un poco la ropa, pero no tengo mucho espacio porque el departamento es muy pequeño y vivo con 4 personas allí.

"No dudo que usted viva con muchas personas en ese sitio dado que tiene 3 tendederos que dan a mi fachada pero creo que con una lavaseca podríamos ayudar al secado inmediato de la ropa y ahorrarnos ese problema. Tal vez pueda hablar con el dueño y decirle que compre una para el departamento y entonces todo regrese a la normalidad. Por lo del inquilino del primer piso, que aún no conozco, es necesario pedirle cortinas, ya lo haré yo."

Todo esto obedece también a la poca paciencia de acercarme a dar la bienvenida a cualquier vecino que ingresa, teniendo como escusa las malas experiencias del pasado con unos provincianos salseros o unos argentinos que no pagaban nada en el tema de mantenimiento, limpieza o jardinería. Al parecer, me he vuelto uno de esos hombres que se quejan de tratar de vivir de la mejor manera posible en el espacio que ocupan; no estoy seguro si es que la edad va avanzando y me vuelvo un poco más incómodo ante la idea del prospecto de vecino que pueda tener. Algunos dirían que el progreso ha llegado a la urbe, y sí, llegó pero en el camino se le cayó, tal vez, un poco del respeto al vecino y les dió flojera recogerlo. De nada sirve tener un carro último modelo si dentro de él tienes a uno de esos perritos que mueven la cabeza cada vez que pones primera. 

Me pregunto si es aquella falta de interés o conexión con el propio vecino, que ahora abunda en cada caso, la que nos limita a indagar sobre las costumbres (buenas o malas) que tiene la persona que viene a vivir en un vecindario o condominio. Hasta que eso no esté esclarecido basta con tomar un poco de agua de azahar y enfocarse en cualquier otra cosa porque como dice la canción de un comediante: "Nada de eso importa porque, ya sabes, pronto estarás muerto." Je. A relajar un poco el cuerpo que todavía quedan varias olas que remar. Con una vista de locos desde mi fachada. Resignación...aunque a mi espíritu de pelea no le guste el significado de esa palabra. 


lunes, 4 de mayo de 2026

Unos viejos amigos.

Algunos de mis más grandes amigos, se han vuelto arrugados y hasta han perdido un poco de color de la juventud, de la novedad. Pero es lo natural. Mientras más tiempo paso con ellos, más los entiendo y cuando los visito de vez en cuando siempre tienen algo interesante que decir y refrescar en mi memoria. Y me juzgan, cómo no, pero también me pueden hacer reír y entender cosas desde un diferente punto de vista. La soledad trae consigo silencio y entendimiento. No siempre el perdón. Pero sí un poco de paz y tranquilidad. Y momentos de intensos debates internos que terminan en la necesidad de visitar a algún amigo que esté cerca. Para relacionar qué me tiene que decir acerca de ese manifiiesto de sentimiento que pulula por la noche. A veces, las palabras son muy mal agradecidas. Otras veces, son una bandera blanca antes de caer en brazos de Morfeo. Las historias se convierten en aventuras que uno quisiera vivir, cómo no. Tal vez para entender que uno no es el mundo. Tal vez para escapar de algún otro pensamiento. Pero es bueno estar rodeado de amigos. Inanimados pero sinceros. Tristes y alegres, lúdicos, de imaginación fértil, de pasados grandes y presentes complicados. De vida, de amor, de pérdida, de resignación, de futuro incierto, de tiempo, de entradas y salidas.

Un refugio temporal de realidad tan necesario en mentes divergentes. En engranajes que no logran encajar porque algún diente se rompió hace ya mucho tiempo. Una necesidad vital, como el agua, como una sonrisa real. En la soledad, bailo a oscuras, sin música, sin tiempo, sin final. Y solo me detengo cuando no puedo ver nada más frente a mis narices. Luego, prendo una tenue luz. Y ahí están todas mis lecturas, viéndome bailar sin juzgar, parados en silencio unos junto a otros de diferentes colores y formas. Y ya no siento miedo. Me siento libre y acompañado. Con la vulnerabilidad del ser humano presente en mis venas pero con latidos tranquilos y una presión dentro de los valores normales. 

Por las noches, columpiarse de edificio en edificio por las ciudades, descubrir al autor del crimen, esconderse del monstruo del tiempo, descifrar el camino a seguir, indagar sobre el enigma del amuleto perdido o fumar de una pipa en silencio mientras piensas en todas las formas de resolver el crimen no son una mala manera de pasar la vida. Deben haber mejores maneras. Algunas las viví y algunas perdí. Pero esto queda y me acompaña. Y una paz inmensa, confundida con soledad, viene a visitarme la mayoría del tiempo. Las puertas siempre abiertas, ellas tienen la llave. Y mis amigos, en esos estantes largos y profundos, son silenciosos testigos por las noches de una vida con algo de luz y algo de sombra.


sábado, 18 de abril de 2026

Deja de mirar


Deja de mirar al lado. Conviértete en lo que quieres ser. No necesitas una dirección o guía al principio, solo convicción. Regresa a lo que te jala y desde allí, aprende cómo puedes ser mejor.  Sin gurús que te alejen de tu realidad. Enfócate. Respira, escribe, observa, toca, pregúntate por qué estás aquí... porque siempre vale la pena saber que hay un humano más que puede aportar de alguna manera a la sociedad en la que se desenviwelve tan soo por ser honesto contigo mismo. Ponle más horas a tus intereses que deben llevarte al lugar en donde brilles. Los demás saldrán a jugar. A veces, drás que no...y está bien. Practicarás mas, estudiarás mas, leerás mas. Lo que te enaltece y no le hace daño a los demás está perfecto. Te costará tiempo y esfuerzo pero todo es así. Supone un camino largo de aprendizaje y de autoconocimiento en cualquiera de las fórmulas que quieras seguir o crear. Está bien. La idea es que hoy crezcas un poco más de lo que creciste o hiciste ayer. Un 1% no está mal mientras sigas el mismo objetivo cada día una vez hayas decidido cuál es ése objetivo. A muchos les cuesta años y hasta una vida casi entera. Porque en el camino hay tantos elementos de distracción, demasiados, que te empujan a mirar hacia otros lados y te sacan del camino elegido por mucho tiempo. Pero regresa. Dáte cuenta que tu camino es el correcto y termínalo. No busques la perfección, solo termínalo. Mientras más joven mejor. La energía empieza a decaer pasada cierta edad y es difícil admitirlo. Solo la edad trae consigo cierta sabiduría que debes utilizar para seguir remando con un barco que ya presenta ciertas bisagras que empiezan a oxidarse. Pero mientras el motor ruja fuerte y definido, mándate a navegar que el océano es inmenso y las olas jugarán a tu favor por la experiencia que ahora tienes.

 

Desarrolla aquellos hábitos diarios que te lleven a producir lo que te hace feliz. Horarios y rutinas no tienen nada de malo. Cumple con tu promesa interna y demuestra que puedes hacer lo que siempre quisiste ser. No a lo demás...a tí mismo. Solo la constancia y perseverancia te harán una mejor persona. De nada vale la pre disposición que tienes hacia alguna materia si no eres constante. La predisposición te lleva a lulgares en donde sientes de manera orgánica y natural que puedes desarrollar con mayor facilidad cualquier materia...pero si no eres constante, ten por seguro que alguien más lo hará mejor que tú, así tenga mucho menos predisposición. 

No seas tan crítico contigo mismo. siempre es buena la crítica, seguro pero no al punto de no desarrollar nada propio. El miedo puede jugar malas pasadas pero darte cuenta que es sólo una emoción de las muchas que tienes a lo largo de tu vida hace que todo tenga una perspectiva diferente y realizable. En palabras musicales del gran Victor Wooten: "You Can´t Hold No Groove (If You Ain´t Got No Pocket)". Y mira que el tipo tiene distonia y solo puede presionar trastes con dos dedos...y aún así es uno de los mejores bajistas del mundo, no se rinde, no deja de tocar, no deja que el mal que ha desarrollado con el paso de los años aplaque su amor por el bajo. Todo un ejemplo. 

A remar que todavía hay mucho que conquistar.

sábado, 11 de abril de 2026

Caminar y no correr.

 

En estos días, cuando me miro al espejo, puedo notar claramente como la estructura ósea ha cambiado, ha mutado. La piel anexa a ella también. Pero no es un cambio como el que se observaba cuando era adolescente y el cutis se distraía alegremente con erupciones rojas y blancas; los cambios de ahora dan cuenta de pelos en las cejas que hay que cortar frecuentemente, de ojos más caídos y la pérdida de vista gradual. Manos mas arrugadas y una barriga mas prominente que ni una buena caminata larga puede bajar. El tiempo empieza a pasar rápidamente mientras el metabolismo empieza a terner una lenta función producto de la falta de movimiento. Esto es lo que se siente ser un poco mayor.

Y no está mal; eres mas propenso a cuidarte un poco y tienes profundo sueño a horas adecuadas. Haces notas mentales diarias para no olvidar nada a la hora de salir y meditas alguna que otra desición con mayor profundidad antes de saltar al vacío. O sea maduras. Ya. Pero mientras mas comprendes que las cosas tienen una particular forma de manifestarse y ya no tienes la energía o fuerza para seguir discutiendo de cosas que no llevan a buen puerto, el cuerpo sigue cambiando. Y te pone alerta. No son las canas. Es el entendimiento, la madurez, la paciencia que nace cuando nunca se había manifestado antes. Las ganas de estar en un lugar en donde sientes paz. 

El día a día tiene mas sentido y valor. El orden reemplaza el caos un poco, y la responsabilidad se incrementa en un 50%. Todavía existe un atisbo de la persona que diste a conocer por mas de cuarenta años pero hay ciertas cosas que han cambiado, y no solo son físicas aquellas manifestaciones. Es una manera de pensar, de sentir y de vivir diferente, acorde a tu edad y a las situaciones vividas. Y son buenas, son positivas, te enseñan, creces y aprendes. Empecé a abrir libros cerrados y a leerlos. Los disfruté mucho y no me arrepiento. Los compré para leerlos y que hagan su trabajo de inocular dopamina al torrente sanguíneo, al cerebro. Dejé que las plantas crezcan un poco y que tomen su lugar en el mundo. Aprendí que una buena comida es irremplazable y da alegría y aprendí a caminar largos trechos solo. Aún sin bastón, así que a aprovechar aquella salud que aún me acompaña según dice el doctor. 

Hay un nuevo capítulo en esta etapa que recién forma y toma su curso y ya no corro hacia él. Camino un poco más despacio para no tropezar porque no quiero llegar primero. Quiero llegar bien. Ver a todos a mi alrededor felices y sanos es un regalo que recién empiezo a observar y agradecer. La importancia del tiempo aquí es la que le das dependiendo de la posición y circunstancia en la que hayas nacido.

 El otro día mi hijo me preguntó si éramos millonarios. Y le dije que sí.

No me creyó.

Pero hoy, con toda esta salud y alegría, sé que tengo razón.


martes, 7 de abril de 2026

La Baticueva o el rincón de lectura.

 
Se me ha dado por empezar a escribir un poco de nuevo. Tengo una pequeña comicteca que se ha ido llenando, a través de los años, de varios superhéroes conocidos y otros no tan comunes. Además de libros que relatan la historia de los creadores de estos personajes y un puñado de cosas de cultura pop. En algún momento esto causó un furor tremendo con películas y soundtracks y artículos como juguetes. Pero no he coleccionado nunca nada por el hype si no porque realmente me entretenía leer al Super Ratón y a la Pantera Rosa de muchacho y creo que la afición a las historias de colores quedó en mí por más tiempo del que debería según cánones sociales. 

Cánones sociales? Justamente la idea de leer sobre tipos en mallas que desafiaban la ley de la gravedad era que te escapabas un poco del aburrimiento o tedio diario. Y, al no ser aficionado a ningún tipo de deportes, pues vaya que la lectura me atrapó. Y de los cómics a los libros habrían algunos pasos que llegarían de manera natural pero, en un principio fueron los cómics los que llamaron mi atención. 

En la familia han habido algunos lectores que se nutrían de palabras desde el desayuno hasta altas horas de la noche; cuando fui adolescente descubrí que mi abuelo tenía un cuarto lleno de cómics franceses, españoles y argentinos; de casualidad había uno, sólo uno, de Batman. Ése fue el que me gustó; al personaje ya lo conocía relativamente bien porque coleccionaba los comics de Novaro, que en Perú eran conocidos como "chistes". Los fines de semana mi papá nos daba una pequeña propina que yo gastaba en cómics. Mientras mis amigos y familiares usaban esas propinas para cualquier otra cosa como un chocolate. No, nada que ver! Además, yo era asmático, así que desde chico pasé mucho tiempo en la cama en una habitación sin televisión pero, adivinen que nunca faltaba...exactamente, lectura. Es por eso que la tele nunca ha sido mi mejor aliada. Prefiero un buen libro (no tengo nada en contra de la tele pero cuando me dicen que una serie dura 100 horas no hay forma de verla). Invierto ese tiempo descubriendo alguna lectura amena.

Pensé que nunca terminaría de leer todo lo que he comprado a través de los años pero la verdad es que más de 70% ya pasó por mis manos y dejaron un rato de dormir el sueño de los justos. No todo es bueno, que va, y el cómic independiente ha tomado un mayor peso en la comicteca (qué tanto puedes escribir sobre Superman o Batman verdad?) y ahora estoy en pleno redescubrimiento de varias etapas que me he saltado y disfruto de pensar que, antes de ir a dormir, en la cómoda me espera algún comic o libro que espero sea bueno. Mis escritores favoritos en este formato ya se han ido (Lee, Finger) y los que quedan están aún en el medio pero no los tengo bajo el radar hace bastante tiempo. Moore, Waid, Johns y Snyder deben seguir haciendo de las suyas y me da un poco de curiosidad saber si siguen teniendo esa pluma tan entretenida.


Un pequeño sitio es lo que cada fanático debe tener para poder disfrutar de sus autores y dibujantes favoritos: yo construí el mío con viejas maderas de muebles que no se usaban, repisas que iban a ser botadas a la basura (porque cada sol ahorrado en estantes es sol invertido en cómics) y un cuarto de triplay. Nada del otro mundo, pero el contenido es justamente el que te lleva a un mundo de imaginación que me da paz y un poco de alegría. La idea era no llegar a estar muy viejo par poder disfrutarlos, si no tratar de estar con los cinco sentidos en pleno funcionamiento (y un cuerpo acorde a las exigencias del hobby) para poder cargar y colocar los grandes tomos nuevamente en su sitio. Por el momento, todo bien. Así que, en esta habitación que ha sufrido varios cambios desde que se hizo hace ya varios años estoy empezando a pasar una que otra noche. Y ahora escribo entre tantos tomos que uno se siente hasta escritor, vaya que sí.

Así que este es mi rincón de cultura pop. Un lugar en donde me puedo sentar a pensar y observar, a veces sin agarrar un solo cómic. Un lugar que siempre soñé tener, desde niño. Aunque la emoción al leer algo bueno ha ido bajando con el tiempo y la lectura, sigue siendo un pequeño rincon en el mundo en donde le puedo dar rienda suelta a algunas ideas e inclusive pequeñas historias tipo Wood (pero sin Voigt porque dibujante no soy lamentablemente....eh, tal vez por eso colecciono esto porque no he podido dibujar nada bueno nunca). En fin. Espero todos ustedes, los que coleccionan algo que los hace felices, tengan un buen lugar o rincón en casa para sentirse bien. Creo que, para cierto tipo de almas, esto es necesario. Nos leemos pronto.


jueves, 2 de abril de 2026

Y?

 

Y? Qué fué de tí? (me rehuso a escribir fue sin tilde aún, que ignorantes se pusieron estos tipos de la RAE hace 20 años aceptando palabras sin sentido, con lo lindo que es nuestro español). Me he puesto a pensar que hace mucho tiempo dejé de escribir en este espacio porque la vida me llevaba en un tren de ocupaciones pero, luego de un largo descanso regreso. Y te encuentro. Y, claro, según las leyes del espacio temporal en la tierra, han pasado casi los mismos días, horas, semanas entre tu vida y la mía. Y muchas cosas han cambiado no? Para bien, espero. Mira que esas cosas inesperadas a veces traen buenos resultados sin quererlo. No todo cambio debe ser malo, asumo. Así que algo de eso te debe de haber ocurrido y creo que sería bueno que nos sentemos a conversar porque , sin uno darse cuenta, es tan necesario como comer o beber agua. Una suerte de psicología directa con quienes más queremos o quienes más nos importan. Vamos, que siempre hay algo que decir.

En el preciso momento en que tengas ganas de comuncar algo, búscame que siempre aparezco entre líneas. Entre estas líneas. Es fácil, solo un poco de lectura y listo. A veces es catártico. Me ha pasado no hace mucho, el darme cuenta de que mientras másreducida es la familia, más tienen todos ganas de hablar o de expresar alguna opinión y la mesa se transforma en el lugar de debate en donde no sabes a quién mirar porque todos están hablando sin respetar lo que dice el de al lado. Me llama poderosamente la atención el cambio que sufren las personas y la distancia que uno empieza a mantener por no ser de pensamientos o gustos compatibles. Pero sucede y, mientras mayor te haces, menos quieres ver o hacer en una mesa como esas que he vivido. Antes, la mesa era el lugar de aprendizaje. ahora es el lugar de debate porque lo aprendido años atrás no concuerda con lo que se expone y cada uno tiene un punto de vista distinto. Pero...desavarío.

El punto es que hay cambios. que ves, que sientes, que afectan tu manera de pensar y cómo enfrentar las cosas en el futuro próximo. Y hay cambios positivos también, de esos que hacen que el sol sea un punto de conversación positivo para todos los que estamos hablando en una mesa conjunta. El tiempo se encarga de que puedas cambiar de puntos de vista. El pensamiento y el alma muta. Se vuelve uno más paciente con los años no? No hay si no que ponerse a observar que las canas y la hinchazón del cuerpo obedecen a una evolución natural en donde el metabolismo se vuelve un poco más lento y la mente un poco mas contemplativa. Y aún así puedes ser feliz. 

Algo de lo parendido es saber cuidar cuerpo y alma. Nada fácil por ninguno de los extremos. Dejarse llevar por el impulso antes que la razón, en ambos casos, puede tener consecuencias nefastas. Cuida tus dientes lavádotelos cada día pero también cuida tu boca de palabras dichas que no se borrarán. El efecto del aire y de que las palabras se las lleva el viento no siempre es cierto. Vive y asume las consecuencias de tus actos y tus palabras. Aprende de eso, no mires atrás y camina. Hay quienes perdonarán. Hay quienes no. El peso de la irresponsabilidad en tus actos es solo tuyo. Cárgalo porque tú lo creaste y no te quejes. Aprende de él y no vuelvas a hacer la mochila más pesada de lo que ya es. Al final, con el tiempo caminando a tu lado y enseñándote nuevas vivencias ni siquiera notarás lo pesada que es la mochila. O te vuelves más fuerte por el peso que estás cargando. La cosa es que se debe seguir caminando.

Así que ven a contarme un poco de o que te ha sucedido en estos años. De hecho debemos tener cosas en común, total, todos somos seres humanos. Que se murió mi perro, que no prende el auto, que llegué tarde a tu fiesta...pero aquí estoy con ganas de escuchar aquello que has guardado por un tiempo y recién estás listo para contarlo. Que bueno estar aquí.

- Imagen de revista Moi CDMX 

martes, 31 de marzo de 2026

Flugenhausen


Yo iba mal vestido, como siempre, caminando apurado para llegar al café de la mañana y no encontrarme una cola que no tenía ganas de hacer y menos un sitio en donde poderme sentar tranquilo a ponerme a ver cuadros estadísticos y todas esas cosas aburridas. El local paraba lleno para alegría del dueño que siempre te saludaba con entusiasmo y veía que todo funcione como debía de hacerlo. En algún momento me había contado que empezó con una cafetera y luego una pequeña vitrina de hot dogs y que el local se veía muy mal, como de cono de ciudad, pero que poco a poco empezó a llegar la gente por los precios y el marketing y que se yo que otras cosas. La cuestión es que ya eran años de vernos en el sitio de siempre así que algo de aprecio me tenía y yo siempre tenía oídos para escuchar alguna de sus buenas historias. 

De repente entró ella. O interrumpió el hilo de pensamientos que me daba la rutina diaria...lo cortó. Sin decir nada se aproximó a caja y pidió un café. Su voz era un sueño, medio ronca pero de un grande espectro (me lo decía mi fina audición) y me dió una vergúenza inmensa cuando me miró y se dió cuenta de que la estaba mirando. Decidí bajar la vista y tratar de sentarme en cualquier lugar. No hubo sugerencia alguna por parte de Javier, el dueño, porque el local estaba abarrotado pero vió dos sillas cerca a la barra y me señaló el nuevo sitio de hoy con una sonrisa de oreja a oreja porque se había dado perfectamente cuenta de que yo, a esa chica, la miré diferente. Sonreí y me fuí a sentar.

Saqué la vieja computadora llena de stickers antiguos, de publicidades extrañas e inclusive de otros países y ví que la chica se sentó al lado mío. Miró con curiosidad mi laptop y, señalando un sticker, me preguntó si había escuchado a Angine de Poitrine alguna vez y le dije que sí.

"Son fantásticos" - me dijo. Luego le dió curiosidad la colección de stickers que tenía pegada y me preguntó por otros nombres. "Qué cosa es Caifanes?" 

"Es una buena banda Mexicana."

"Y Los Tipitos?" "Es una banda argentina bastante buena." 

"Y The Beatles?" Por la manera en que se rió me dí cuenta que estaba jugandome una broma a lo que respondí que recién la conocía y que esperaba escucharla más para formarme una opinión pero que por lo poco que había escuchado no me gustaba para nada pero el sticker estaba bueno. Sonreí. Ella me dijo que era la banda favorita de su abuelo y que tenía varios discos de ellos. "Que bueno. En mi casa, antes que cualquier religión, entran los Beatles." Ella miró el café que se estaba enfriando un poco.

Le conté cual era mi nombre y le pregunté que hacía por estos lares. Nunca la había visto.

"Sí, me dí cuenta por como me mirabas. Pero no te pongas rojo, esa mirada la he visto muchas veces. O sea, no la tuya; pero la forma de mirarme la he percibido antes."

"De más está decir que causas un impacto muy positivo. No te conozco pero ya me alegraste el día porque lo estás haciendo diferente, fuera de la rutina."

"Tu vida es muy aburrida?" - me preguntó.

"No me sobran los hobbies, si a eso te refieres. Pero vivo tranquilo."

"Tranquilo? Uf no, a mí me gustan los conciertos y los museos. Y un buen chocolate. De esos que son negros, cero azúcar."

"Ajá. Me encanta el chocolate pero el que está lleno de azúcar, el que te lleva directo a la diabetes a los cincuenta...ése."

"Ah...y ya tienes diabetes?"

"No. Tomo 3 vasos de agua por cada pedazo de chocolate que me como."

"Entiendo....por eso estás inflado? Por toda el agua que te tomas?" - sonrió.

"He querido salir a trotar pero es aburrido ir a hacerlo solo, sabes?"

"Mira, te doy el telefono de una amiga que hace footing y todo eso. A ver si te animas."

Me cortó el habla. No sabía que decir. Pero apunté el telefono por si acaso. Tal vez, me dije, llame algún día. 

No sé por qué, pero de repente me sentí bastante cómodo y empecé a respirar mas aliviado, como si la conociera de hace mucho. Apoyé mi cabeza sobre el brazo y la miré despacio. Tenía una mirada intensa y subió una ceja para hacerme notar que quería saber quá pasaba por mi mente. No dije nada, el silencio es un arma muy poderosa que nunca utilicé y tal vez era el momento preciso.Ví como se relajaba y que no le incomodaba en absoluto que la mire así que me atreví a preguntarle:

"No me has dicho tu nombre. Yo ya te dije el mío."

"Por qué no lo adivinas?" -sorbió sonriendo de su café.

"Ok. Sí. Tienes cara de...de...."

"De qué?"

"De... Flugenhausen."

"Casi. Me llamo Antonia."

"Ah, letras mas letras menos..." Los dos reimos despacio.

"Al fin tiene nombre esa cara tuya. Aunque debo decir que Flugenhausen causa una mayor impresión si la dices con acento alemán, no sé, como que sí funciona..."

Se paró luego del café. se dirigíó a la puerta y volvió solo un momento para decirme que tenía que trabajar y y se iba..."Pero, Pipo...espero llames al número que te he dado. Quién sabe quién conteste. Pero podría ser una instructora de footing. A lo mejor le atinas...como a mi nombre."

Mientras se alejaba le dije: "Flugenhausen? Ven mañana si puedes. Y el día siguiente. Y el día siguiente. Tal vez así podamos hablar un poquito más y no me vuelvas a llamar Pipo, porque ése no es mi nombre."

"Ok Pipo. Mañana entonces. Trae un buen chocolate, de esos que no te dan diabetes. Y ahora me voy porque quiero ver si Caifanes es tan bueno como dices. Adiós."

Lo que no sabe Flugenhausen es que, mañana llegaré antes que hoy par reservar un mejor sitio y tendré el mejor dark chocolate para ver si le puedo sacar otra sonrisa.


Empatía.

Un nuevo inquilino llega a la vecindad y lo primero que hace es colgar su ropa en los tendederos que ha puesto y que dan a mi fachada. Cuand...