jueves, 21 de mayo de 2026

Empatía.

Un nuevo inquilino llega a la vecindad y lo primero que hace es colgar su ropa en los tendederos que ha puesto y que dan a mi fachada. Cuando le digo que, en realidad, la vista no es muy bonita ya que prefiero no levantarme y ver los calzones de su esposa o las medias de sus hijos me dice: "Hay que tener empatía estimado, yo podría quejarme del vecino del departmento 1 que ha decidido no poner cortinas en el departamento y se pasa el día planchando sus camisas en un bividí pequeño y apretado, y para colmo, con hueco pero, mire usté, tenemos que ser empáticos y vivir en buena vecindad. Le puedo decir a mi esposa que mueva un poco la ropa, pero no tengo mucho espacio porque el departamento es muy pequeño y vivo con 4 personas allí.

"No dudo que usted viva con muchas personas en ese sitio dado que tiene 3 tendederos que dan a mi fachada pero creo que con una lavaseca podríamos ayudar al secado inmediato de la ropa y ahorrarnos ese problema. Tal vez pueda hablar con el dueño y decirle que compre una para el departamento y entonces todo regrese a la normalidad. Por lo del inquilino del primer piso, que aún no conozco, es necesario pedirle cortinas, ya lo haré yo."

Todo esto obedece también a la poca paciencia de acercarme a dar la bienvenida a cualquier vecino que ingresa, teniendo como escusa las malas experiencias del pasado con unos provincianos salseros o unos argentinos que no pagaban nada en el tema de mantenimiento, limpieza o jardinería. Al parecer, me he vuelto uno de esos hombres que se quejan de tratar de vivir de la mejor manera posible en el espacio que ocupan; no estoy seguro si es que la edad va avanzando y me vuelvo un poco más incómodo ante la idea del prospecto de vecino que pueda tener. Algunos dirían que el progreso ha llegado a la urbe, y sí, llegó pero en el camino se le cayó, tal vez, un poco del respeto al vecino y les dió flojera recogerlo. De nada sirve tener un carro último modelo si dentro de él tienes a uno de esos perritos que mueven la cabeza cada vez que pones primera. 

Me pregunto si es aquella falta de interés o conexión con el propio vecino, que ahora abunda en cada caso, la que nos limita a indagar sobre las costumbres (buenas o malas) que tiene la persona que viene a vivir en un vecindario o condominio. Hasta que eso no esté esclarecido basta con tomar un poco de agua de azahar y enfocarse en cualquier otra cosa porque como dice la canción de un comediante: "Nada de eso importa porque, ya sabes, pronto estarás muerto." Je. A relajar un poco el cuerpo que todavía quedan varias olas que remar. Con una vista de locos desde mi fachada. Resignación...aunque a mi espíritu de pelea no le guste el significado de esa palabra. 


lunes, 4 de mayo de 2026

Unos viejos amigos.

Algunos de mis más grandes amigos, se han vuelto arrugados y hasta han perdido un poco de color de la juventud, de la novedad. Pero es lo natural. Mientras más tiempo paso con ellos, más los entiendo y cuando los visito de vez en cuando siempre tienen algo interesante que decir y refrescar en mi memoria. Y me juzgan, cómo no, pero también me pueden hacer reír y entender cosas desde un diferente punto de vista. La soledad trae consigo silencio y entendimiento. No siempre el perdón. Pero sí un poco de paz y tranquilidad. Y momentos de intensos debates internos que terminan en la necesidad de visitar a algún amigo que esté cerca. Para relacionar qué me tiene que decir acerca de ese manifiiesto de sentimiento que pulula por la noche. A veces, las palabras son muy mal agradecidas. Otras veces, son una bandera blanca antes de caer en brazos de Morfeo. Las historias se convierten en aventuras que uno quisiera vivir, cómo no. Tal vez para entender que uno no es el mundo. Tal vez para escapar de algún otro pensamiento. Pero es bueno estar rodeado de amigos. Inanimados pero sinceros. Tristes y alegres, lúdicos, de imaginación fértil, de pasados grandes y presentes complicados. De vida, de amor, de pérdida, de resignación, de futuro incierto, de tiempo, de entradas y salidas.

Un refugio temporal de realidad tan necesario en mentes divergentes. En engranajes que no logran encajar porque algún diente se rompió hace ya mucho tiempo. Una necesidad vital, como el agua, como una sonrisa real. En la soledad, bailo a oscuras, sin música, sin tiempo, sin final. Y solo me detengo cuando no puedo ver nada más frente a mis narices. Luego, prendo una tenue luz. Y ahí están todas mis lecturas, viéndome bailar sin juzgar, parados en silencio unos junto a otros de diferentes colores y formas. Y ya no siento miedo. Me siento libre y acompañado. Con la vulnerabilidad del ser humano presente en mis venas pero con latidos tranquilos y una presión dentro de los valores normales. 

Por las noches, columpiarse de edificio en edificio por las ciudades, descubrir al autor del crimen, esconderse del monstruo del tiempo, descifrar el camino a seguir, indagar sobre el enigma del amuleto perdido o fumar de una pipa en silencio mientras piensas en todas las formas de resolver el crimen no son una mala manera de pasar la vida. Deben haber mejores maneras. Algunas las viví y algunas perdí. Pero esto queda y me acompaña. Y una paz inmensa, confundida con soledad, viene a visitarme la mayoría del tiempo. Las puertas siempre abiertas, ellas tienen la llave. Y mis amigos, en esos estantes largos y profundos, son silenciosos testigos por las noches de una vida con algo de luz y algo de sombra.


sábado, 18 de abril de 2026

Deja de mirar


Deja de mirar al lado. Conviértete en lo que quieres ser. No necesitas una dirección o guía al principio, solo convicción. Regresa a lo que te jala y desde allí, aprende cómo puedes ser mejor.  Sin gurús que te alejen de tu realidad. Enfócate. Respira, escribe, observa, toca, pregúntate por qué estás aquí... porque siempre vale la pena saber que hay un humano más que puede aportar de alguna manera a la sociedad en la que se desenviwelve tan soo por ser honesto contigo mismo. Ponle más horas a tus intereses que deben llevarte al lugar en donde brilles. Los demás saldrán a jugar. A veces, drás que no...y está bien. Practicarás mas, estudiarás mas, leerás mas. Lo que te enaltece y no le hace daño a los demás está perfecto. Te costará tiempo y esfuerzo pero todo es así. Supone un camino largo de aprendizaje y de autoconocimiento en cualquiera de las fórmulas que quieras seguir o crear. Está bien. La idea es que hoy crezcas un poco más de lo que creciste o hiciste ayer. Un 1% no está mal mientras sigas el mismo objetivo cada día una vez hayas decidido cuál es ése objetivo. A muchos les cuesta años y hasta una vida casi entera. Porque en el camino hay tantos elementos de distracción, demasiados, que te empujan a mirar hacia otros lados y te sacan del camino elegido por mucho tiempo. Pero regresa. Dáte cuenta que tu camino es el correcto y termínalo. No busques la perfección, solo termínalo. Mientras más joven mejor. La energía empieza a decaer pasada cierta edad y es difícil admitirlo. Solo la edad trae consigo cierta sabiduría que debes utilizar para seguir remando con un barco que ya presenta ciertas bisagras que empiezan a oxidarse. Pero mientras el motor ruja fuerte y definido, mándate a navegar que el océano es inmenso y las olas jugarán a tu favor por la experiencia que ahora tienes.

 

Desarrolla aquellos hábitos diarios que te lleven a producir lo que te hace feliz. Horarios y rutinas no tienen nada de malo. Cumple con tu promesa interna y demuestra que puedes hacer lo que siempre quisiste ser. No a lo demás...a tí mismo. Solo la constancia y perseverancia te harán una mejor persona. De nada vale la pre disposición que tienes hacia alguna materia si no eres constante. La predisposición te lleva a lulgares en donde sientes de manera orgánica y natural que puedes desarrollar con mayor facilidad cualquier materia...pero si no eres constante, ten por seguro que alguien más lo hará mejor que tú, así tenga mucho menos predisposición. 

No seas tan crítico contigo mismo. siempre es buena la crítica, seguro pero no al punto de no desarrollar nada propio. El miedo puede jugar malas pasadas pero darte cuenta que es sólo una emoción de las muchas que tienes a lo largo de tu vida hace que todo tenga una perspectiva diferente y realizable. En palabras musicales del gran Victor Wooten: "You Can´t Hold No Groove (If You Ain´t Got No Pocket)". Y mira que el tipo tiene distonia y solo puede presionar trastes con dos dedos...y aún así es uno de los mejores bajistas del mundo, no se rinde, no deja de tocar, no deja que el mal que ha desarrollado con el paso de los años aplaque su amor por el bajo. Todo un ejemplo. 

A remar que todavía hay mucho que conquistar.

sábado, 11 de abril de 2026

Caminar y no correr.

 

En estos días, cuando me miro al espejo, puedo notar claramente como la estructura ósea ha cambiado, ha mutado. La piel anexa a ella también. Pero no es un cambio como el que se observaba cuando era adolescente y el cutis se distraía alegremente con erupciones rojas y blancas; los cambios de ahora dan cuenta de pelos en las cejas que hay que cortar frecuentemente, de ojos más caídos y la pérdida de vista gradual. Manos mas arrugadas y una barriga mas prominente que ni una buena caminata larga puede bajar. El tiempo empieza a pasar rápidamente mientras el metabolismo empieza a terner una lenta función producto de la falta de movimiento. Esto es lo que se siente ser un poco mayor.

Y no está mal; eres mas propenso a cuidarte un poco y tienes profundo sueño a horas adecuadas. Haces notas mentales diarias para no olvidar nada a la hora de salir y meditas alguna que otra desición con mayor profundidad antes de saltar al vacío. O sea maduras. Ya. Pero mientras mas comprendes que las cosas tienen una particular forma de manifestarse y ya no tienes la energía o fuerza para seguir discutiendo de cosas que no llevan a buen puerto, el cuerpo sigue cambiando. Y te pone alerta. No son las canas. Es el entendimiento, la madurez, la paciencia que nace cuando nunca se había manifestado antes. Las ganas de estar en un lugar en donde sientes paz. 

El día a día tiene mas sentido y valor. El orden reemplaza el caos un poco, y la responsabilidad se incrementa en un 50%. Todavía existe un atisbo de la persona que diste a conocer por mas de cuarenta años pero hay ciertas cosas que han cambiado, y no solo son físicas aquellas manifestaciones. Es una manera de pensar, de sentir y de vivir diferente, acorde a tu edad y a las situaciones vividas. Y son buenas, son positivas, te enseñan, creces y aprendes. Empecé a abrir libros cerrados y a leerlos. Los disfruté mucho y no me arrepiento. Los compré para leerlos y que hagan su trabajo de inocular dopamina al torrente sanguíneo, al cerebro. Dejé que las plantas crezcan un poco y que tomen su lugar en el mundo. Aprendí que una buena comida es irremplazable y da alegría y aprendí a caminar largos trechos solo. Aún sin bastón, así que a aprovechar aquella salud que aún me acompaña según dice el doctor. 

Hay un nuevo capítulo en esta etapa que recién forma y toma su curso y ya no corro hacia él. Camino un poco más despacio para no tropezar porque no quiero llegar primero. Quiero llegar bien. Ver a todos a mi alrededor felices y sanos es un regalo que recién empiezo a observar y agradecer. La importancia del tiempo aquí es la que le das dependiendo de la posición y circunstancia en la que hayas nacido.

 El otro día mi hijo me preguntó si éramos millonarios. Y le dije que sí.

No me creyó.

Pero hoy, con toda esta salud y alegría, sé que tengo razón.


martes, 7 de abril de 2026

La Baticueva o el rincón de lectura.

 
Se me ha dado por empezar a escribir un poco de nuevo. Tengo una pequeña comicteca que se ha ido llenando, a través de los años, de varios superhéroes conocidos y otros no tan comunes. Además de libros que relatan la historia de los creadores de estos personajes y un puñado de cosas de cultura pop. En algún momento esto causó un furor tremendo con películas y soundtracks y artículos como juguetes. Pero no he coleccionado nunca nada por el hype si no porque realmente me entretenía leer al Super Ratón y a la Pantera Rosa de muchacho y creo que la afición a las historias de colores quedó en mí por más tiempo del que debería según cánones sociales. 

Cánones sociales? Justamente la idea de leer sobre tipos en mallas que desafiaban la ley de la gravedad era que te escapabas un poco del aburrimiento o tedio diario. Y, al no ser aficionado a ningún tipo de deportes, pues vaya que la lectura me atrapó. Y de los cómics a los libros habrían algunos pasos que llegarían de manera natural pero, en un principio fueron los cómics los que llamaron mi atención. 

En la familia han habido algunos lectores que se nutrían de palabras desde el desayuno hasta altas horas de la noche; cuando fui adolescente descubrí que mi abuelo tenía un cuarto lleno de cómics franceses, españoles y argentinos; de casualidad había uno, sólo uno, de Batman. Ése fue el que me gustó; al personaje ya lo conocía relativamente bien porque coleccionaba los comics de Novaro, que en Perú eran conocidos como "chistes". Los fines de semana mi papá nos daba una pequeña propina que yo gastaba en cómics. Mientras mis amigos y familiares usaban esas propinas para cualquier otra cosa como un chocolate. No, nada que ver! Además, yo era asmático, así que desde chico pasé mucho tiempo en la cama en una habitación sin televisión pero, adivinen que nunca faltaba...exactamente, lectura. Es por eso que la tele nunca ha sido mi mejor aliada. Prefiero un buen libro (no tengo nada en contra de la tele pero cuando me dicen que una serie dura 100 horas no hay forma de verla). Invierto ese tiempo descubriendo alguna lectura amena.

Pensé que nunca terminaría de leer todo lo que he comprado a través de los años pero la verdad es que más de 70% ya pasó por mis manos y dejaron un rato de dormir el sueño de los justos. No todo es bueno, que va, y el cómic independiente ha tomado un mayor peso en la comicteca (qué tanto puedes escribir sobre Superman o Batman verdad?) y ahora estoy en pleno redescubrimiento de varias etapas que me he saltado y disfruto de pensar que, antes de ir a dormir, en la cómoda me espera algún comic o libro que espero sea bueno. Mis escritores favoritos en este formato ya se han ido (Lee, Finger) y los que quedan están aún en el medio pero no los tengo bajo el radar hace bastante tiempo. Moore, Waid, Johns y Snyder deben seguir haciendo de las suyas y me da un poco de curiosidad saber si siguen teniendo esa pluma tan entretenida.


Un pequeño sitio es lo que cada fanático debe tener para poder disfrutar de sus autores y dibujantes favoritos: yo construí el mío con viejas maderas de muebles que no se usaban, repisas que iban a ser botadas a la basura (porque cada sol ahorrado en estantes es sol invertido en cómics) y un cuarto de triplay. Nada del otro mundo, pero el contenido es justamente el que te lleva a un mundo de imaginación que me da paz y un poco de alegría. La idea era no llegar a estar muy viejo par poder disfrutarlos, si no tratar de estar con los cinco sentidos en pleno funcionamiento (y un cuerpo acorde a las exigencias del hobby) para poder cargar y colocar los grandes tomos nuevamente en su sitio. Por el momento, todo bien. Así que, en esta habitación que ha sufrido varios cambios desde que se hizo hace ya varios años estoy empezando a pasar una que otra noche. Y ahora escribo entre tantos tomos que uno se siente hasta escritor, vaya que sí.

Así que este es mi rincón de cultura pop. Un lugar en donde me puedo sentar a pensar y observar, a veces sin agarrar un solo cómic. Un lugar que siempre soñé tener, desde niño. Aunque la emoción al leer algo bueno ha ido bajando con el tiempo y la lectura, sigue siendo un pequeño rincon en el mundo en donde le puedo dar rienda suelta a algunas ideas e inclusive pequeñas historias tipo Wood (pero sin Voigt porque dibujante no soy lamentablemente....eh, tal vez por eso colecciono esto porque no he podido dibujar nada bueno nunca). En fin. Espero todos ustedes, los que coleccionan algo que los hace felices, tengan un buen lugar o rincón en casa para sentirse bien. Creo que, para cierto tipo de almas, esto es necesario. Nos leemos pronto.


jueves, 2 de abril de 2026

¿Y?

 

¿Y? ¿Qué fué de tí? (me rehuso a escribir fue sin tilde aún, que ignorantes se pusieron estos tipos de la RAE hace 20 años aceptando palabras sin sentido, con lo lindo que es nuestro español). Me he puesto a pensar que hace mucho tiempo dejé de escribir en este espacio porque la vida me llevaba en un tren de ocupaciones pero, luego de un largo descanso regreso. Y te encuentro. Y, claro, según las leyes del espacio temporal en la tierra, han pasado casi los mismos días, horas, semanas entre tu vida y la mía. Y muchas cosas han cambiado no? Para bien, espero. Mira que esas cosas inesperadas a veces traen buenos resultados sin quererlo. No todo cambio debe ser malo, asumo. Así que algo de eso te debe de haber ocurrido y creo que sería bueno que nos sentemos a conversar porque , sin uno darse cuenta, es tan necesario como comer o beber agua. Una suerte de psicología directa con quienes más queremos o quienes más nos importan. Vamos, que siempre hay algo que decir.

En el preciso momento en que tengas ganas de comunicar algo, búscame que siempre aparezco entre líneas. Entre estas líneas. Es fácil, solo un poco de lectura y listo. A veces es catártico. Me ha pasado no hace mucho, el darme cuenta de que mientras más reducida es la familia, más tienen todos ganas de hablar o de expresar alguna opinión y la mesa se transforma en el lugar de debate en donde no sabes a quién mirar porque todos están hablando sin respetar lo que dice el de al lado. Me llama poderosamente la atención el cambio que sufren las personas y la distancia que uno empieza a mantener por no ser de pensamientos o gustos compatibles. Pero sucede y, mientras mayor te haces, menos quieres ver o hacer en una mesa como esas que he vivido. Antes, la mesa era el lugar de aprendizaje; ahora es el lugar de debate porque lo aprendido años atrás no concuerda con lo que se expone y cada uno tiene un punto de vista distinto. Pero...desvarío.

El punto es que hay cambios. que ves, que sientes, que afectan tu manera de pensar y cómo enfrentar las cosas en el futuro próximo. Y hay cambios positivos también, de esos que hacen que el sol sea un punto de conversación positivo para todos los que estamos hablando en una mesa conjunta. El tiempo se encarga de que puedas cambiar de puntos de vista. El pensamiento y el alma muta. Se vuelve uno más paciente con los años no? No hay si no que ponerse a observar que las canas y la hinchazón del cuerpo obedecen a una evolución natural en donde el metabolismo se vuelve un poco más lento y la mente un poco mas contemplativa. Y aún así puedes ser feliz. 

Algo de lo aprendido es saber cuidar cuerpo y alma. Nada fácil por ninguno de los extremos. Dejarse llevar por el impulso antes que la razón, en ambos casos, puede tener consecuencias nefastas. Cuida tus dientes lavádotelos cada día pero también cuida tu boca de palabras dichas que no se borrarán. El efecto del aire y de las palabras que se lleva el viento no siempre es cierto. Vive y asume las consecuencias de tus actos y tus palabras. Aprende de eso, no mires atrás y camina. Hay quienes perdonarán. Hay quienes no. El peso de la irresponsabilidad en tus actos es solo tuyo. Cárgalo porque tú lo creaste y no te quejes. Aprende de él y no vuelvas a hacer la mochila más pesada de lo que ya es. Al final, con el tiempo caminando a tu lado y enseñándote nuevas vivencias ni siquiera notarás lo pesada que es la mochila. O te vuelves más fuerte por el peso que estás cargando. La cosa es que se debe seguir caminando.

Así que ven a contarme un poco de lo que te ha sucedido en estos años. De hecho debemos tener cosas en común, total, todos somos seres humanos. Que se murió mi perro, que no prende el auto, que llegué tarde a tu fiesta...pero aquí estoy con ganas de escuchar aquello que has guardado por un tiempo y recién estás listo para contarlo. Que bueno estar aquí.

- Imagen de revista Moi CDMX 

martes, 31 de marzo de 2026

Flugenhausen


Yo iba mal vestido, como siempre, caminando apurado para llegar al café de la mañana y no encontrarme una cola que no tenía ganas de hacer y menos un sitio en donde poderme sentar tranquilo a ponerme a ver cuadros estadísticos y todas esas cosas aburridas. El local paraba lleno para alegría del dueño que siempre te saludaba con entusiasmo y veía que todo funcione como debía de hacerlo. En algún momento me había contado que empezó con una cafetera y luego una pequeña vitrina de hot dogs y que el local se veía muy mal, como de cono de ciudad, pero que poco a poco empezó a llegar la gente por los precios y el marketing y que se yo que otras cosas. La cuestión es que ya eran años de vernos en el sitio de siempre así que algo de aprecio me tenía y yo siempre tenía oídos para escuchar alguna de sus buenas historias. 

De repente entró ella. O interrumpió el hilo de pensamientos que me daba la rutina diaria...lo cortó. Sin decir nada se aproximó a caja y pidió un café. Su voz era un sueño, medio ronca pero de un grande espectro (me lo decía mi fina audición) y me dió una vergúenza inmensa cuando me miró y se dió cuenta de que la estaba mirando. Decidí bajar la vista y tratar de sentarme en cualquier lugar. No hubo sugerencia alguna por parte de Javier, el dueño, porque el local estaba abarrotado pero vió dos sillas cerca a la barra y me señaló el nuevo sitio de hoy con una sonrisa de oreja a oreja porque se había dado perfectamente cuenta de que yo, a esa chica, la miré diferente. Sonreí y me fuí a sentar.

Saqué la vieja computadora llena de stickers antiguos, de publicidades extrañas e inclusive de otros países y ví que la chica se sentó al lado mío. Miró con curiosidad mi laptop y, señalando un sticker, me preguntó si había escuchado a Angine de Poitrine alguna vez y le dije que sí.

"Son fantásticos" - me dijo. Luego le dió curiosidad la colección de stickers que tenía pegada y me preguntó por otros nombres. "Qué cosa es Caifanes?" 

"Es una buena banda Mexicana."

"Y Los Tipitos?" "Es una banda argentina bastante buena." 

"Y The Beatles?" Por la manera en que se rió me dí cuenta que estaba jugandome una broma a lo que respondí que recién la conocía y que esperaba escucharla más para formarme una opinión pero que por lo poco que había escuchado no me gustaba para nada pero el sticker estaba bueno. Sonreí. Ella me dijo que era la banda favorita de su abuelo y que tenía varios discos de ellos. "Que bueno. En mi casa, antes que cualquier religión, entran los Beatles." Ella miró el café que se estaba enfriando un poco.

Le conté cual era mi nombre y le pregunté que hacía por estos lares. Nunca la había visto.

"Sí, me dí cuenta por como me mirabas. Pero no te pongas rojo, esa mirada la he visto muchas veces. O sea, no la tuya; pero la forma de mirarme la he percibido antes."

"De más está decir que causas un impacto muy positivo. No te conozco pero ya me alegraste el día porque lo estás haciendo diferente, fuera de la rutina."

"Tu vida es muy aburrida?" - me preguntó.

"No me sobran los hobbies, si a eso te refieres. Pero vivo tranquilo."

"Tranquilo? Uf no, a mí me gustan los conciertos y los museos. Y un buen chocolate. De esos que son negros, cero azúcar."

"Ajá. Me encanta el chocolate pero el que está lleno de azúcar, el que te lleva directo a la diabetes a los cincuenta...ése."

"Ah...y ya tienes diabetes?"

"No. Tomo 3 vasos de agua por cada pedazo de chocolate que me como."

"Entiendo....por eso estás inflado? Por toda el agua que te tomas?" - sonrió.

"He querido salir a trotar pero es aburrido ir a hacerlo solo, sabes?"

"Mira, te doy el telefono de una amiga que hace footing y todo eso. A ver si te animas."

Me cortó el habla. No sabía que decir. Pero apunté el telefono por si acaso. Tal vez, me dije, llame algún día. 

No sé por qué, pero de repente me sentí bastante cómodo y empecé a respirar mas aliviado, como si la conociera de hace mucho. Apoyé mi cabeza sobre el brazo y la miré despacio. Tenía una mirada intensa y subió una ceja para hacerme notar que quería saber quá pasaba por mi mente. No dije nada, el silencio es un arma muy poderosa que nunca utilicé y tal vez era el momento preciso.Ví como se relajaba y que no le incomodaba en absoluto que la mire así que me atreví a preguntarle:

"No me has dicho tu nombre. Yo ya te dije el mío."

"Por qué no lo adivinas?" -sorbió sonriendo de su café.

"Ok. Sí. Tienes cara de...de...."

"De qué?"

"De... Flugenhausen."

"Casi. Me llamo Antonia."

"Ah, letras mas letras menos..." Los dos reimos despacio.

"Al fin tiene nombre esa cara tuya. Aunque debo decir que Flugenhausen causa una mayor impresión si la dices con acento alemán, no sé, como que sí funciona..."

Se paró luego del café. se dirigíó a la puerta y volvió solo un momento para decirme que tenía que trabajar y y se iba..."Pero, Pipo...espero llames al número que te he dado. Quién sabe quién conteste. Pero podría ser una instructora de footing. A lo mejor le atinas...como a mi nombre."

Mientras se alejaba le dije: "Flugenhausen? Ven mañana si puedes. Y el día siguiente. Y el día siguiente. Tal vez así podamos hablar un poquito más y no me vuelvas a llamar Pipo, porque ése no es mi nombre."

"Ok Pipo. Mañana entonces. Trae un buen chocolate, de esos que no te dan diabetes. Y ahora me voy porque quiero ver si Caifanes es tan bueno como dices. Adiós."

Lo que no sabe Flugenhausen es que, mañana llegaré antes que hoy par reservar un mejor sitio y tendré el mejor dark chocolate para ver si le puedo sacar otra sonrisa.


domingo, 29 de marzo de 2026

Lectura variada II

 

Algunas otras obras leídas en el curso de un tiempo pasado; existe algo divertido en leer libros de todo tipo y región, porque es real eso que dicen que en ellos está inscrita la cultura de las regiones de procedencia así el libro tenga un origen ficticio. Me impresiona mucho haber hablado con personas de diferentes culturas y ciudades y llevarme una sonrisa y una recomendación de lectura de personas ajenas al país. Es así que he llegado a algunos autores y libros, algunos conocidos y otros no tanto y me he dado una grata impresión en general por lo que escriben. Vale la pena abrir un poco el espectro de lo que generalmente consumía y darme con tan buenas sorpresas que no puedo si no recomendar a un público que tal vez no haya escuchado hablar de algunos autores que puedo recomendar en este pequeño lugar de ideas, cuentos e historias; en retrospectiva, me gustaría releer alguno de los libros que ya cruzaron mis manos y mi cabeza pero estoy a tiempo  aún de saber que me impresiona más algo que podría descubrir que lo ya descubierto; así que aquí te van algunas recomendaciones (o no):


 Before the Coffee Gets Cold (Toshikazu Kawaguchi - 2015):

Un libro japonés, con enseñanzas de cierto estilo, que no resuenan necesariamente con el grupo occidental y, sin embargo, llegan al análisis del alma de manera profunda y visceral en muchos sentidos. No es apto para todos. No soy seguidor del anime pero un buen libro japonés de todas maneras está bajo mi radar. La creatividad de los personajes en situaciones sui generis no es ajena a mi curiosidad por saber el desenlace de la obra. Y no hablo de Sun Tzú o de Musashi si no de autores actuales que emergen con obras entretenidas y que vale la pena leer. Kawaguchi trabaja con mucha maestría la premisa de la historia: Cuenta el libro sobre un café en Tokyo que puede hacer que sus consumidores puedan viajar en el tiempo pasado pero que regresen antes que el café enfríe. Entré a la lectura de este libro sin esperar mucho y me dí con una grata sorpresa; me enganchó por mi afición a la imaginación, la lectura espacio-temporal tan ligada al cómic y un buen desenlace. Excelente libro. Sin duda uno de esos que vale la pena tener en una pequeña biblioteca.

 El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte (Sogyal Rimpoché - 1992):

Los tibetanos tienen una manera de ver la vida muy particular y nos muestran algo desde su óptica con libros trascendentales como el libro tibetano. Tan recomendado por tantos hipster que cuando lo leí no hallaba el momento de terminarlo. Empieza bien pero me desencanté cuando tenía que seguir una serie de reglas impuestas por las creencias tibetanas en las que no creí desde un principio así que lo terminé y dormirá el sueño de los justos por tiempo indefinido. No era para mí. La ayuda que se le debe prestar al moribundo, si bien enseña a ser paciente y tener una buena disposición porque la muerte física solo es un paso más hacia la verdad divina, es una guía práctica de qué y cómo cuando se presente la situación de una persona que está a poco tiempo de partir de este mundo terrenal. De todas maneras le dí una oportunidad pero tal vez no er el momento de leerlo.

La Larga Marcha (Stephen King - bajo el seudónimo de Richar Bachman - 1979):

Me vengo a enterar al hacer un research de este libro que pronto van a sacar la película de este título (para aquellos que se aburren de leer un blo como éste así que servidos están!). En un mundo distópico unos muchachos deben recorrer varios kilómetros diarios sin bajar el ritmo para poder acceder a la última riqueza absoluta para el ser humano: lo que desees. Algo entretenida, la pluma de King se repite un poco en pueblos pequeños Norteamericanos - muchas de sus grandes obras ocurren en este tipo de pueblos. La competencia empieza con risas y bromas entre los concursantes y luego se van presentando situaciones en donde es vital tener el vigor necesario para dar un paso más...o ser asesinado por la caravana de militares que les siguen los pasos. He leído esta obra después de haber leído muchos libros de King y debo decir que no es si quiera relevante en su extensa bibliografía. Y no es por el manejo de los personajes que en realidad es la fortaleza de este libro si no porque un mundo como al que hace referencia en esta historia me dejó sintiendo que el mundo es demasiado irreal en un mundo real o la historia debió escribirse en un mundo de alienígenas para poder entender una competencia de este calibre. Hubo una serie, tal vez inspirada en esta novela, llamada El Juego del Calamar. Por ahí va el tema. No vi la serie pero leí este libro. No entra en mi lista de recomendados.

Los Pilares de la Tierra (Ken Follet - 1989)

Llegué muy tarde a este joya real. Y que bueno porque a la hora en que lo leí no hubo nadie que me diga que era tan bueno como los reviews que se presentaban en las páginas especializadas sobre este libro.  En el siglo XII de nuestro Señor, en Inglaterra existe el pueblo de Kingbridge. Se decide hacer una Iglesia para todos los feligreses y la corrupción, la manipulación, los tratos bajo la mesa, las ansias de poder, el abuso, la muerte repentina de personajes desarrollados de manera magistral en la obra y un sin fin de tramas y sub tramas te mantienen en vilo por varios días y meses sin dejar de leer. Excelente. Que viva Kingsbridge! Altamente recomendado; no solo por que la historia está muy bien escrita si no porque el estudio de hechos acontecidos en esa era están tan bien escritos que solo queda sentarse y devorar esta obra. Y no creas que porque tiene mas de 1100 páginas no vas a terminarlo. Lo vas a hacer y vas a querer leer más de las obras escritas por el mismo autor. Después de empezar por este libro, vale la pena. !Escoged bien a vuestra doncella!

Nos leemos pronto!


viernes, 27 de marzo de 2026

Lectura variada.

 

Algo de lo leído en estos años que he estado alejado de este blog: entre todas mis propias aventuras y desventuras, éstos fueron algunos de los libros que pude llevar a diferentes sitios y darles una leída, a veces rápida, a veces no tan rápida. Algunos destacables, algunos no. Sin embargo elaboro una suerte de resumen propio del sentimiento y de la época en las que fueron leídas estas obras. A veces es muy importante recalcar el momento que uno vive porque el paladar una vez consumida la obra tiene un diferente sabor dependiendo del momento, del tiempo, del lugar, de la situación en la que se consumen los libros, es decir, el impacto que tienen, es diferente. Lo único que ha sido una constante es adquirir un ejemplar y dejar que pase el hype del momento, a veces por años para ver si lo que se dijo en el momento en que fueron editadas dichas obras es real y si simplemente fue un ejercicio de marketing efectivo. Plaza, precio, producto, promoción, esas cosas, ustedes los marketeros las conocen bien. 


Aquí algunos de los títulos:

Inferno (Dan Brown - 2013): 

Creo que el autor sabía que el protagonista (Robert Langdon) de por sí iba a vender unas cuantas copias de esta obra. Sin embargo, habiendo leído hace ya muchos años "Ángeles y Demonios" y "El código Da Vinci" pues...esta obra se queda atrás. La trama no es del todo convincente, el paseo por el mundo de Dante no te llega a atrapar del todo y su co-protagonista deja un sinsabor por ser la mas floja de ellas hasta ahora. Tal vez es que he leído mucho mas en estos años lo cual hace que una obra como esta no llegue a ponerse en lo alto que tuve "Ángeles y Demonios" en su momento. Es una lectura light, y en momentos sentí que quería terminarla lo antes posible porque me aburrí un poco leyéndola pero, ya saben, no puedo dejar un libro a la mitad. Creo que Brown desencadenó por propia virtud una seguidilla de grandes autores que mejoraron su pluma una barbaridad (Carlos Ruiz Zafón es un ejemplo de escritores light pero masivos) o será que mi sangre latina-hispana encaja más con un personaje español que uno americano en este caso. De todos modos Inferno no está a la altura de otras obras escritas por Brown y no lo pondría como lectura obligada. Es floja si la comparas con libros anteriores del mismo autor.


The Woods Are Always Watching (Stephanie Perkins - 2021)

Un par de amigas se pierden en el bosque antes de que una de ellas se vaya a la universidad. Deciden un último viaje juntas y, como buenas referentes de esta actual generación, le consignan su vida a los celulares que, lógicamente pronto dejan de funcionar porque no tienen donde cargar sus baterías. El bosque se convierte rápidamente en un sitio inhóspito y lleno de animales (humanos y no tan humanos) que proliferan en los lugares más recónditos de el último paseo que tendrán juntas. Una ligera lectura en donde las protagonistas no terminan de convencer por las personalidades tan diferentes. La resolución de los conflictos de amistad y los problemas que se presentan son bastante trillados y creo que a la autora le faltó salir un poco más al campo o hacer un mejor research antes de terminar de escribir este libro. Aún así, para una persona joven, en sus veintes, sí lo recomiendo. Creo que ellos lo verían con ojos de entretenimiento sano hasta que la lectura ahonde mucho mas en sus almas con el paso del tiempo. Vale la pena para un viaje a la playa o...al bosque?


An Absolutely Remarkable Thing (Hank Green - 2018)

Green nos presenta la historia de April May (un nombre ridículo para una era del mismo tipo - alguien dijo "therians"?) una chica que se vuelve una sensación viral gracias a un pequeño video de YouTube que la muestra en el preciso momento en donde descubre un robot alienígena a quien apoda "Carl" y que en realidad es un extraterrestre que ha venido con varios de sus compinches (64 de ellos) a observar lo que pasa en la tierra. Lo interesante del libro es la descripción de como April se deja llevar por ser una celebridad instantánea, como la fama y el dinero se le suben a la cabeza de un día para otro y como el final del libro te deja en un cliffhanger como para que haya una secuela. Para ser un libro ligero es bastante entretenido aunque solo 2 de los personajes tienen una personalidad bastante bien escrita (April y el camarógrafo, Andy). Si tienes menos de 30 años, échale un vistazo. Si tienes un canal de YouTube, de seguro que te engancha.


Matar un Ruiseñor (Harper Lee - 1960)

Se publicó, vendió 40 millones de copias a lo largo del tiempo, ganó el Pulitzer y sigue siendo una obra de reflexión en la sociedad actual. Qué mas quiere que te diga. Cierto es que los tintes racistas de la obra se dejan leer varias veces y la era en donde se basa el acontecimiento lo permite sin problema alguno (Alabama 1930´s) pero eso no desmerece en nada la trama de la obra. Al contrario, sin ese elemento racista, la obra no fluiría como metodología a la reflexión de por qué uno podría tener esos tintes tan mal vistos. Atticus, el personaje principal, defiende a un negro y trata de que el racismo no entre en la pequeña población del lugar en donde reside él con su familia. Un libro a todas luces relevante sin llegar a ser controversial a estas alturas. Hemos visto mucho ya.

Nos leemos pronto!

jueves, 19 de marzo de 2026

"Pop! Pop! Pop!"

"Hola. Te traje café. Es bueno para las raíces, no?"

 Dante solo abrió los ojos y, en medio de la noche, musitó:

 "Mucho tiempo. Mucho, mucho tiempo. Sí, el café es bueno. Gracias. Qué haces a estas altas horas fuera de cama? Tu papá lo sabe?"

 "No. Pero es mejor así. Voy a hablar bajito nomás. Es que tengo preguntas..." 

Dante solo lo miró. Se dió cuenta que había desarrollado mucho estos últimos años pero que se veía bien. Los dientes le habían crecido y se veían desproporcionadamente grandes con respecto al resto de su cuerpo. Sonrió y todas las ramas crujieron un poco. El pájaro que habitaba la rama superior izquierda que estaba tan llena de hojas verdes aleteó pero luego retomó su posición habitual.

 "En el cole hay un niño que piensa que soy bruto. Me dice eso y otras cosas. Yo lo acusé y la maestra lo reprendió. Nos sentamos separados. No me cae bien, no es mi amigo. Yo siento que el bruto es él porque a todos les dice "bruto, bruto". Yo sé que no soy bruto, soy inteligente, hago mis tareas...pero no salgo mucho a jugar con mis demás compañeros. Es que juegan cosas que no me gustan." "Son malos tus compañeros?" "No. Pero no les gusta hablar de las cosas que a mí me gustan." 

"Mmmm...y a tí te gusta hablar de las cosas que a ellos les gustan?" 

"No. Es aburrido. Yo hablo de videojuegos, ellos hablan de cosas del celular. Juegan a las chapadas, no me gustan las chapadas. Juegan a las escondidas, no me gustan las escondidas. No sé...soy bruto? Creo que no...." 

"No. No eres bruto. Eres diferente. Te interesan cosas diferentes." 

"Sí." 

"Creo que a todos ellos les gustan los videojuegos. Pero no les gusta hablar todo el día de los videojuegos, ves? Un rato está bien, pero no siempre porque hasta a los mismos jugadores les aburre en algún momento y deben descansar de eso. Creo que podrías probar jugando con ellos un rato a lo que juegan y luego hablar un rato de videojuegos. Entonces así todos felices. Has probado eso?"

 "No. No me interesa jugar a lo que ellos juegan."

 "Entiendo pero debes hacer ese esfuerzo si quieres jugar con mas personas...tú das un poco de tu tiempo y ellos hacen lo mismo. Qué haces en los recreos?"

 "Dibujo. Pinto. Diseño personajes para mis videojuegos." 

Dante sonrió. Volvieron a crujir las ramas. "No eres bruto, eres inteligente y estás creciendo. Ves las cosas de manera diferente porque eres diferente y eso está bien. Creativo, original. Tratar de ser igual a los demás no es la solución. La solución es tener tiempo para tí y tiempo para los demás. De esa manera puedes compartir otras ideas con otros niños y hacer que todos se sientan bien. Tienes que aprender a medir tus tiempos. Tiempo con ellos en el recreo y tiempo para tí luego. Acuérdate que todos los niños aprenden a su manera y a su tiempo. Son como pop corn." 

"Como pop corn?"

 "Sí. Algunos revientan antes que otros. Todos tienen tiempos diferentes."

 "Ah, sí, entiendo. Yo también soy como un pop corn?" 

"Sí....POP!" 

Dante, el árbol gigante y el niño empezaron a reír a carcajadas. Una luz dentro del cuarto se prendió pero luego se apagó rápidamente. El papá vió desde la ventana que el niño estaba en pijama conversando solo, con voz bajita dentro del jardín de casa. Observó todo sin que el niño se diera cuenta. Recordó que él mismo cuando era menor iba a ése lugar a pensar mucho mirando hacia el cielo. Cuando el niño subió a su cuarto, vió a su papá en las escaleras. 

"Papá! Que susto! Qué haces despierto?" 

"Ya sabes... cuidando que estés bien. Quieres un poco de agua?"

 "Sí." Bebió un poco y luego se fue a su cuarto. El papá le dijo: 

"Sabes? Cuando era pequeño y tenía muchas preguntas salía al mismo lugar al que has ido y me echaba en el jardín. Y me sentía bien luego de eso." 

El niño volteó a ver a su papá. 

"Sí sabía papá. Dante me lo contó." 

El papá se quedó mirándolo y le dió un abrazo de buenas noches.

 "Le voy a pedir a mamá que me haga canchita por la tarde mañana. Voy a hacerla con ella para ver como revienta el pop corn."

 "Muy bien hijito." El papá no sabía quien era Dante ni por qué quería canchita al siguiente día su hijo pero entendía perfectamente la mirada cómplice y la sonrisa del niño. A dormir.

 Afuera, en el pequeño jardín, Dante (el árbol gigante) había hecho esta noche un muy buen trabajo.

lunes, 7 de febrero de 2022

Alimento o toxina.

El problema que encuentro con la lectura física de cualquier texto o libro no solamente radica en el espacio ocupado si no en que, al interiorizar el contenido, ese libro se hace parte de tí. Empiezas a crear una fórmula que te persigue hasta el final, llena de gustos y manías al leer. Luego, al tratar de crear una breve reseña de lo aprendido, te das cuenta que lo que tomó horas, días y hasta años, puede ser resumido en un simple párrafo. Uno podría pensar que esto es una pérdida de tiempo impresionante pero el hecho es que al llevar el libro marcado a tu manera, con apuntes o selecciones de páginas de alto contenido para el alma y luego depositarlo en la estantería personal (si merece estar allí es porque podría haber una relectura de éste) este artículo cobra una dimensión hasta hace muy poco desconocida. Alimenta tu forma de pensar, de ver, de actuar. Un libro puede generar al ser humano. Hacerlo bueno; hacerlo malo. Todo depende de qué lectura tomes como guía de vida. Dime qué tipos de libros lees y te diré quién eres. Si los he leído, claramente. Muchos autores escriben sobre diversos temas y no todos son de mi interés. Pero debo decir que un tipo con una biblioteca surtida genera en mí cierta admiración mientras mis ojos recorren la surtida biblioteca en busca de algún ejemplar leído para tener el primer punto de encuentro de la tertulia. Todo se hace más ameno y divertido porque alguna frase sacada de algún libro dicha en viva voz denota y muestra el alma del lector como pocas cosas lo hacen. La desnudez del alma en un título tan fuerte como "Los Miserables" de Victor Hugo o "Crímen y Castigo" de Fedor Dostoievsky. Y tú, qué lees?

miércoles, 12 de enero de 2022

Cómo no....

Regresé a casa un poco más feliz que de costumbre...una nueva canción, un destino nuevo, una buena noticia, una revista de entre tantas que no he leído. Pan, cuatro ruedas y una casita con televisor. Unos apuntes bajo el tintero, una colección de historietas dormidas por el momento, una guitarra bien afinada, una mente que no para y un peque;o sitio para escribir. una familia pequeña pero inmensa, alguien a quien decirle "buenas noches", un pequeño que empieza a descubrir el mundo su manera, una vecina que parece que quiere que el mundo la escuche cada vez que se ríe a pleno pulmón, mis padres y hermanos, de todas las religiones y en todos lados, un inhalador lleno y un vaso con algo más dulce que el agua. Un lugar ordenado, una idea inconclusa, unos viejos trastes que no sé cuando usaré, un par de zapatillas viejas y el acercamiento a un amigo que nunca se fué. Mis canas se hacen más largas cada día, el pelo se cae a raudales y la sonrisa siempre a flor de piel ante lo nuevo, el jardín que crece en silencio, la luz apagada, un silencio que me abraza y que siempre es bienvenido y una máscara en la entrada. llego agradecido a la edad que tengo. Pero puedo hacer más, mucho más. Quiero hacer más, mucho más. A mí, eso del baile no me representa pero si me das una guitarra tal vez pueda hacer sonar algún acorde que viene desde el alma y se transforma con la práctica, en la seciuencia perfecta para poder ba;ar de lírica algún sentimiento. He aprendido a disfrutar todo. Hasta lo que no tengo, pero que tendré. Salud con un vaso invisible lleno de alcohol que no bebo. Salud por tí si hoy eres feliz. Salud por mí porque hoy soy feliz.

martes, 11 de enero de 2022

Lectura de noche....

Ah, ahora comprendo...éste era el comienzo de todo. De todo lo que experimenté y jugó con mi imaginación hasta estar muy entrado en años. Desde el nombramiento de ruinas y seres fabulosos hasta el poder descifrar en unos cuantos moviminetos eniugmas que daban la entrada a un mundo perdido o escondido por siglos...éste era el tipo que empezó todo con mucha imaginación y una máquina de escribir. Pues, mucho gusto. Siempre lo nombraban pero por alguna razón, encontrar alguno de sus libros me era difícil. No es lectura para todos. Pero para alguien que jugó videojuegos y leyó comics....va como aniullo al dedo. Entiendo ahora la fascinación de muchos a cien años de sus escritos. Pero, vamos, a estas alturas la lectura de sus obras en muchos casos se hace densa y no fluye de manera rápida en muchos casos (como en "La Ignota Kaddath", sin embargo....no puedo hacer más que recomendarlo. Éste es el comienzo del horror bien escrito, de la ficción que sabe entretener en materias oscuras, del juego de la imaginación con seres y monstruos que cada uno empieza a crear en su mente mientras va leyebndo al autor. Mucho gusto Sr. Lovecraft y disculpe la demora en descubrir lo que me fue referido muchas veces. Leyemndo sus dos primeros compendios entre otros tantos libros siento aún curiosidad por descubrir un poco más de lo que escribió. Regresaré. Vale la pena. No por nada el Necronomicón es uno de los libros ficticios más buscados hoy en día. Me imagino que algo de eso lo haría reír, tal vez un poco, hoy en día.

jueves, 24 de septiembre de 2020

Melómano

Hay un melómano maldito que, con precisión quirúrgica, desmenuza, cada nota, cada verso, cada párrafo y cada línea que aparece en mi cabeza de vez en cuando. Su tarea fundamental es la de no publicar a menos que sea del total agrado de quien escribe. Muchos errores han sido corregidos y muchas palabras han vuelto a tallarse para no ver la luz al final del túnel. Los acordes que predican un cambio en la manera de componer una nueva canción se vuelven, una vez más, silencio. Aquél melómano que tiene por manos dos afilados bisturís, corta y pega, arriba y abajo, devuelve a quien le pertenece el trabajo. En la mesa de operaciones se encuentran las enfermeras (la duda y la inseguridad) limpiando todo para que quede reluciente, como si nada nunca hubiera estado encima de ella. Se miran y sonríen por el buen trabajo. Nunca se despiden, nunca descansan, trabajan siempre horas extras. Hasta cuando no las llaman. Una dedicación bárbara. Pero el pensamiento constante no me deja en paz. El cerebro no deja de respirar y me levanta a altas horas de la noche. O madrugada. Afina puntería hacia una nueva idea que muchas veces termina siendo un reciclado de algo que ya pasó, ya se dijo o ya se escribió. Trae consigo la premisa de hacerla actual, de perpetrarse en la psiquis del lector o el crítico por un ominoso y momentáneo segundo para luego dormir el sueño de los justos. No logro vencer la barrera de la confusión y el miedo que generan las miradas que siguen caminando sin detenerse a leer el contenido de mis letreros de calle. ¿Estará todo tan mal escrito? Luego de leerlo y re leerlo me respondo solo que sí y borro a toda prisa cualquier idea que se manifiesta en el blanco lienzo. Para qué retenerla si no cambia vidas para bien… Pero me doy cuenta de que la pluma no se agota. No necesita tinta, siempre está cargada. Tal vez moviendo las palabras de orden, calculando la frase de manera aleatoria descubra el sentido que le quiero dar. Vuelvo a escribir. Al frente, en la otra esquina, veo al doctor con los bisturís afilados y listos. Y, aunque una vez más, opere y salga victorioso al lado de sus enfermeras, algún día la mano le empezará a temblar. Y las enfermeras dejarán de reír. Y, atónito y atontado, me mirará directamente a los ojos. “Jaque Mate” – le diré con orgullo.

domingo, 31 de mayo de 2020

Una antigua rola...

Cómo no agarrar las viejas hachas y probar que tan bien suenan con latencia y distancia? Nos mandamos nomás para ver qué tal. y no estuvo tan mal para ser la primera vez. Sin equipos profesionales, sin estudio, sin micrófonos, sin batería y con los celulares. La experiencia fue entretenida sin complicarnos tanto la vida y grabando cuando podíamos a la hora que fuese necesario. Tal vez el video sea un gusto adquirido pero lo demás estuvo a la altura de los teléfonos de quinta que tenemos los integrantes de esta pequeña banda de covers en inglés. No dejo link, ni un "dale click al video" porque me parece nefasto estar pidiendo limosna por algo que crearon otros y nosotros estamos repitiendo. Pero te dejo la imagen por si en algún momento de tus horas diarias de Facebook te gana la curiosidad y te tomas esos 7 segundos que te quita teclear el nombre de la banda y buscar el tema. Total, tiempo hay un poco más en estos días, no?
Y, abre despacio una cerveza si llegaste hasta aquí. La gente ya no lee nada, oígame. pero si las letras son tan bonitas...no lo entiendo!

Bueno, así como vine, me voy.

Y gracias porque esta noche es una buena noche para cantar y ser escuchado por algunos soñadores como el que escribe. A veces olvido lo bonito que se siente sonreír cuando hiciste algo que te alegra el día. Vamos por más.

Chau.

martes, 5 de mayo de 2020

Atchoo, la balsa..!


A él le contaron que era un lugar mejor para irse a vivir. Que la gente hable, no importa, total si siempre el mundo habla mal de todo el mundo porque para eso hemos sido hechos. Le dijeron que prepare sus maletas porque el cambio cultural iba a ser chocante pero nos vamos pa arriba mano. Ya no había mucho que hacer: Con una fuerte gripe, Julio se tomó un último ron con sus hermanos Sixtilio y Josué y se fue a dormir esa noche temprano porque había que levantarse de madrugada y sin hacer mucha bulla. Tenía el sabor de un buen habano en la mente cuando se perdió en los brazos de Morfeo.
“Allá está la solución. A tan solo pocos kilómetros. Ya ves que todos se fueron y tú te quisiste quedar aduciendo que aquí la tierra es buena casi todo el año para la cosecha. Pero ya ves que no es así. Aquí lo bueno se lo roban, lo medio es mal pagado y lo malo nos lo comemos nosotros. Así no se puede vivir. Mira, un mesesito allá y ya le estás enviando plata a la Carmen que, oye, te va a extrañar, pero tu mira pal frente que sudando lo mismo que sudas a diario aquí, vas a poder cobrar más pesos allá. Y, de paso, disfrutas un poco de lo bueno que viene con esa vida que todos hemos querido y que pocos han tenido.”
“¿Qué hace un poco de agua a la altura de las rodillas a la hora de correr hasta la balsa? Te mojas y un poco y aguantas el frío unas horas. Luego…el paraíso. ¿Quieres ser escritor? Allá te publican. ¿quieres cocinar para todo el mundo? Allá te entrevistan y sales en la tele y la gente va a tu puesto de panes con manteca. Sales de acá y todo viene allá. Eso sí, con lo primero que ganes te arreglas la dentadura que la tienes muy amarilla. Luego sonríe y me envías postales de Miami, no  te vayas a olvidar de mí, ok?”
Un terrible humor emanaba de su cuerpo, del cuarto que habitaba. Con él, el sonido triste de un goteo que lo hacía dormir todas las noches. Ésta, particularmente, era la más difícil de todas. Pero estaba corriendo, pasando por todos los lugares que su mente se había preparado a nunca más olvidar. Incluyendo la sonrisa de la Carmen. Los ronquidos del viejo Paco al final de la quinta. Las 3 rosas que eran lo único bonito que adornaba el espacio compartido con tantas otras familias. El perro guardián de la puerta. Tantas, tantas cosas. Nada importaba ya, estaba dormido. Listo para ese viaje que no pudo nunca hacer porque a la hora de despertarse y salir muy callado hacia el medio de transporte que lo llevaría a un mejor lugar para vivir su vida se encontró con una gripe tan fuerte que lo pararon a medio camino indicándole que saldría luego, otro día, porque esa gripe iba a delatar a los cuidadores del puerto.
Así que Julio se quedó 5 calles atrás, viendo como la gente se escabullía rumbo a la balsa, en silencio.
Nunca más tuvo la oportunidad de salir de la isla. Aunque siempre recibió postales de la familia que se fue, fumó buenos habanos y se quedó un tiempo más con Carmencita (antes de que ella decidiera irse unos meses más tarde por el mismo medio). Mira tú lo que ocasiona una gripe mal curada.

domingo, 3 de mayo de 2020

Preámbulo


Preámbulo:

Ah.
 Long time no see.
  Te estabas convirtiendo en uno de esos que ante un tiempo de sequía deja de cosechar para siempre. Pero yo estaba siempre tocando por la puerta trasera. Eras tú el que no quería abrirme. No te culpo. Bien no nos ha ido siempre ¿no? Es más culpa mía que tuya ¿sí? Por ahí va la explicación ¿eh?
La verdad es que te he estado observando, sigilosamente. Y te has metido entre cuentos y revistas; apagaste de lleno el televisor y limpiaste la vieja máquina de escribir.  Tomaste un vino (tú que no tomas) y disfrutaste de la familia mientras mirabas de reojo el piano, la guitarra, el bajo, las viejas computadoras. Y pagaste a tiempo el internet. Mira tú. ¿Será que tienes ganas de empezar algo nuevamente? No soy yo la que dirá que no, sabes que siempre estoy lista. Pero el traje completo sólo te lo puedes poner tú.
¿Ves? Tan mal tampoco te queda el traje.  Y lo siento en el aire, no a todo esplendor todavía porque tienes que tomar un poco más de vino mezclado con la confianza que te caracteriza cuando tus sentidos están enfocados en algo que te apasiona. Eso, viene con el tiempo. No toma mucho, no. Esbozas esa pequeña sonrisa de lado que te hace cómplice de alguna aventura que tramas en silencio y en secreto. Ah, sí. Allí está. Empieza a tomar forma. Qué bueno.
Has aprendido que las condiciones necesarias no siempre están a la mano aunque tienes más de lo que necesitas en ciertos casos. Y lo valoras. Eso es una gran fuente de inspiración que no siempre se manifiesta aunque el motor está encendido. Pero tienes que arrancar, darle uso, si no la batería termina por bajarse por nada. Así que ordena tus ideas, los diálogos, los personajes, las experiencias y tírate un chapuzón pronto. Es necesario para ti. Ya no reniegues. Volver a respirar aire fresco (ése que te hace sonreír pese a todo) hace que des un primer paso. Trata que no sea en falso.
Habla con la noche de la noche. Siéntate a conversar un rato con alguna guitarra, ellas siempre te escuchan. Sintoniza el sentimiento con el pensamiento. Y escribe. Escribe, que este papel no se va a acabar. Lo único que se acaba es el tiempo. Pero también te acompaña, sobre todo en el silencio de tus días ¿o no? Calcula la palabra perfecta en la oración correcta para que el impacto sea mayor y que este pequeño preámbulo sirva del gran impulso que haga correr vida entre tanta fantasía. Pinta de colores aquellos números, notas, hojas y no te distraigas tanto con cosas que te gustan pero que no hacen de tí alguien que necesita expresarse. Crea, construye, descubre, practica, respira y sonríe de vez en cuando por dentro. Yo estoy aquí, siempre, a tu lado, mirando que haces y acompañándote. Nunca me fui, me dejaste ir por mucho tiempo pero, bueno, otra vez juntos ¿no? Por enésima vez ¿si? Anda sírvete un café que yo te espero para ver qué podemos hacer ¿eh?

martes, 29 de octubre de 2019

Feliz cumpleaños.


Sólo salí por la ventana para poder arreglar el problema de Apokolips con Darkseid y, en la lucha, pasamos los dos por un agujero negro. Logré mandarlo de un solo puñete a otra Galaxia en donde permanecerá por mucho tiempo…me dí la vuelta para regresar a casa y me encuentro con…esto.
Han pasado 32 años.
32 años.
Y sólo fue un pequeño agujero negro pero ése es el comportamiento de la línea temporal. Aún indescifrable para la especie humana por muchos, muchos siglos más…
….
Regresé tan pronto pude, entré al cuarto buscándote  y…espera…un niño?! Un chequeo rápido de signos vitales y adn me lo confirma…es tu hijo! Es hermoso.
 Veo su nombre colgado en la puerta.
Un lindo nombre. (Aunque pudo ser “Clark”…)
Luego entré al cuarto de al lado. Ah. Te encontré.
Estás dormido; mejor así, no sabría que decirte ahora que eres aún mayor que yo. Por Rao, te ves realmente diferente. Espero que eso sea algo bueno, sé que sí.  Veo que sigues con el problema del asma y, aunque tu pecho silba, puedo ver que desarrollaste y ya pasó lo peor. El salbutamol en tu mano izquierda lo confirma. Te da una suerte de seguridad tener una droga tan potente cerca. Demonios, debí llegar antes. Recuerdas el ataque de asma que tuviste la semana pasada…? Oh. La semana pasada…vaya. Quiero decir hace 32 años ahora.
Te llevaron a la clínica de emergencia, no podías respirar. Aún así te las arreglaste para poder meterme en la sala y cuando te nebulizaron y tus pulmones volvieron a abrirse lo primero que pediste fue que me lavaran la capa, que estaba muy cochina por haberme metido en un bolsillo (junto a algunos chocolates y caramelos que originaron el cierre de pecho por varios minutos). La cara de la enfermera cuando jabonaba la tela y le gritaste “Cuidado con la “S”! Esa tela es alienígena, no se puede reemplazar!” Insuperable, ja!
….Siento tus pulsaciones subidas en el ritmo cardíaco. Te has ido a dormir con el corazón pesado y triste. Qué pasa, viejo amigo? Tus signos vitales están bien pero debes chequearte las rodillas pronto. Has sufrido un trauma severo hace poco, los ligamentos están hinchados aunque sólo un poco. Puedo ver que sigues odiando el ejercicio por la curvatura de tu espalda y tu laxo desarrollo corporal. No te dijo el doctor que hagas ejercicio? Qué pasó? Hay un ligero olor a cigarro que viene de afuera. No. No eres tú quien fuma, eso te mataría. Tampoco tomas pero veo que generas varios cálculos renales. Bájale al chocolate muchacho. Te irá bien.
Estoy paseando por la casa y está igual aunque, claro, el estilo es muy diferente. Bonitos muebles. Y muy buenos libros, debes seguir leyendo bastante. Clásicos. Y tienes la colección completa de mis aventuras. Qué bueno. No me olvidaste.
No recordaba que tuvieras tantos discos de los Beatles pero sí recuerdo que me hacías bailar cada una de las canciones hasta que se gastaron mis articulaciones y me congelabas cada tres días en agua para que se pusieran más firmes nuevamente por un período de tiempo…. Volé arriba y encontré un cuarto lleno de juguetes y cómics. Wow. No he visto diploma alguno aunque, era de esperarse, ése espíritu rebelde que tenías desde chico se decidió, debo asumir, por alguna carrera que nada tiene que ver con las matemáticas…o sí?  Mmmm….veo que te inclinaste por coleccionar artículos de un gran compañero de aventuras. Bruce está en todas las paredes. Debo decir que has elegido bien. A nadie le confiaría más el único pedazo de kryptonita que existe en la tierra si no es a él. Y tal vez al arácnido superhéroe que decora la pared del frente. Todo está inmaculado, perfecto. Siempre supiste cuidar y valorar lo que te dieron tus papás con tanto esfuerzo. Cómo están ellos y tus hermanos? Algo me dice que todos muy bien. Las fotografías de tu billetera son recientes y están nuevas. Han envejecido un poco.
Espero seas feliz. Veo que tienes una mujer preciosa. Y un hijo!.... por Rao, aún no lo creo. Tienes una familia propia…no hay mayor felicidad que ésa.

Feliz cumpleaños, viejo amigo. Dejo colgado fuera del cuarto de tu hijo un pequeño regalo. Tal vez eso le haga creer tanto en mí como tú lo hiciste hace tan sólo 32 años. Debo irme. Pero siempre estoy contigo. Descansa, mañana es un perfecto día para vivir. Y el siguiente. Y el siguiente.
Nos vemos pronto, nos vemos siempre.
¡A luchar por la justicia!


sábado, 22 de diciembre de 2018

Hoy y ahora.


No recuerdo bien la fecha, pero sí el sentimiento. A todas luces y ante todos, mi inseguridad afloraba una vez más. Que no había hecho esto, que no había terminado aquello. Una pequeña y delicada manito se aferraba a la mía. 
Cuando se malogró la lavadora, pasaron semanas sin poder lavar; cuando arreglamos la lavadora nos faltó el detergente. Cuando tuvimos el detergente, se me olvidó pagar la luz. Cuando pagué la luz y conectamos todo de nuevo, la electricidad vino tan fuerte que malogró nuevamente la lavadora. Una pequeña, pequeñísima mano se aferraba fuerte a la mía. 
El día que me dí cuenta que dormía sin alguien al lado me sentí muy solo y bajé al comedor a comer algún recalentado. Subí y prendí el televisor para que me haga compañía (aunque sin volumen) y ví mi reflejo azul en la pantalla en contraste con la noche y un pequeño atisbo de asma. Eran las 3 de la mañana. Y no tenía mi inhalador. Me quedé despierto respirando despacio hasta que no pude contener más el dolor de pecho y salí a las 6am. a buscar una farmacia de turno. Otra vez, sentí a esa pequeña mano agarrándome fuerte los dedos de la mano.
Alguna vez me quejé de lo poco que ganaba tocando de un lado a otro o en un estudio; no podía arreglar la dirección del carro, que se había arruinado. Tuve que empezar a ir en bus nuevamente con la falsa esperanza de poder ver a algún conocido de un ex trabajo o universidad y pedirle que me lleve un poco más cerca a mi destino pero, ...qué digo? Si conociéndome lo poco que me conozco estoy seguro que hubiera bajado un poco más esa gorra percudida para que no me reconocieran y tratar de pasar desapercibido. Hubiera dado la media vuelta y caminar nomás, total, es bueno para la salud aunque el asma diga lo contrario después de unas cuadras...luego, un leve movimiento en una pequeña manito delicada me vuelve a hacer sentir el hoy, el ahora. ¿Y qué fue de esa vez en la que no defendí a mis hermanos por cobardía, acusándolos de algo que no habían hecho para yo poder salir libre del pecado? ¿Cómo me veían ellos ahora, tras el pasar de los años, con heridas que no cerraron por cosas que dije y nunca quise decir? ¿Cómo disculparme tras tantas malas decisiones y profesarles el amor que siempre han merecido con nada más que palabras? ¿Cómo no abrazarlos hoy sin un sentimiento de culpa reprimida por haberles fallado siempre? ¿Cómo decirles que los amo con toda el alma? Una pequeña mano se aferra a la mía. 
Y cómo olvidar la preocupación de mis padres al no querer hacer nada establecido porque mi corazón palpita aún ahora en sostenidos y bemoles que no puedo explicar? ¿Cómo compensar el esfuerzo, el trabajo, la dedicación y la fortuna que se gastaron en mí para no ver ningún fruto? (Ningún frut....ningú.....) de repente, la manito otra vez.
Miro hacia abajo y él está allí, mirándome y, sin proferir palabra alguna, sonríe. Y yo me agacho y lo miro directamente a los ojos. Sonrío. 

Sí. 
Esta vez, haré todo bien.

jueves, 4 de octubre de 2018

Ding Dong!



Cuando nos enteramos que la tía Virginia planeaba venir a visitarnos en fecha próxima nos miramos asustados: otra vez a tener que arreglar la casa un poco más de lo que generalmente la estaba, un trapo más, una barrida más, agua siempre caliente, empleada las 24 horas del día, nada de salir en las noches porque eso no hace la gente decente que tiene hijos pequeños y un largo etcétera. Yo teniéndole que explicar a mi esposa que era sólo un tiempo y ella replicando que la última vez se quedó más de lo debido, casi 8 días, mira que te encargas tú de todo que yo prefiero no verla…uf. Entonces inhalé despacio, recordé los 15 libros que había leído de Deepak Chopra, me fui a mi cuarto a prender 7 velas antes que ella llegase porque no le gusta el olor a incienso….
“El incienso es obra del diablo” la escucho decir en mi memoria antes de yo llegar a mi casa y darme cuenta de que había botado toda mi colección de fragancias y jabones traídas de algunos viajes y antes de preguntarle nada ella, muy escueta me había dicho “esas fragancias son del diablo”… Y ahora cómo le explico a mi mujer que había botado también SUS perfumes? Se me ocurrió meterme inmediatamente a Amazon y pagar 2639 dólares por unos frascos que costaban 80 dólares para que lleguen en 2 minutos a la casa, estar atento al timbre de la puerta, desempacarlos rápidamente y botar las cajas de amazon a la basura, tratar de recordar cúanto quedaba de perfume en cada frasco, botar el excedente en otro recipiente y lanzarlo lo más lejos posible de la casa…todo esto mientras la tía Virginia me miraba y me decía: “Hueles mal. He traído unos jabones benditos por el clero Italiano. Anda. Báñate con estos y sírveme un café”. Y eso solo había sido el primer día que había llegado.

Ah, la familia. Cómo no hacerle café?.

Solamente dos días nos separaban entre la tranquilidad mental de nuestro crecimiento como familia y el arribo de todo un personaje familiar. Siempre llegaba cargada de maletas en donde la mirada de los chicos era de una felicidad total, al verlas cargadas y pesadas, rebosando de cajas que mis hijos pensaban eran para ellos. Al abrirlas y ver que eran las cajas de unos zapatos comprados en 1971 en Gamarra (“Cuando Gamarra ERA Gamarra”– decía ella) (¿Cúando Gamarra FUE Gamarra?!? – pensaba yo) y periódicos amarillos que envolvían jabones abiertos a medio usar y botellas de gaseosa Lulú que había tapado con chapas Lulú (¿cómo demonios había logrado tal hazaña?) y que mostraban un rótulo escrito a mano que esgrimía claramente y en letra imprenta Champú (o sea que la printer que le regalamos en Navidad, pensamos, seguía en su caja original y seguramente sólo la había sacado del envoltorio de Navidad para ser re utilizado el próximo 25 de diciembre porque en ésta época, cómo no, el reciclaje está “in”, los chicos se miraban el uno al otro y nos miraban a nosotros como diciendo que eso no era lo que esperaban de la tía y se iban despacito a jugar a su cuarto. Resignación muchachos; la tía Virginia había llegado para quedarse un par de días. Que resultaban ser ocho. O quince. Mi mujer sólo sonreía mientras me miraba y la miraba a ella despacio y siempre me pareció una característica admirable el cómo sabía sonreír mientras se le escapaban varias lágrimas por la mejilla. Y aquella era solo una de las reacciones que veía en Bárbara cada vez que venía la tía Virginia a visitarnos. Los siguientes días podías ver una coloración roja en todo el cuerpo de mi mujer y unos ojos que me miraban toda la noche así esté durmiendo y me despertaban con un miedo indescriptible. Durante toda la estadía de este peculiar familiar, comíamos con platos y cuchillos descartables.

Nunca, en todos mis años viviendo aquí, le había tenido tanto miedo al timbre de la casa.

Empatía.

Un nuevo inquilino llega a la vecindad y lo primero que hace es colgar su ropa en los tendederos que ha puesto y que dan a mi fachada. Cuand...